miércoles, 31 de diciembre de 2014

Deseos para un nuevo Año Nuevo

"Dicen que cada nuevo año hay que mirarse para adentro y ponerse una meta de progreso, de cambio. Porque si no cambiamos, nos ponemos rígidos y repetitivos. Nos restamos del mundo que cambia, nos restamos de los otros que pueden ser un aporte..."

lunes, 29 de diciembre de 2014

Atención, más que inteligen


"'A fin de cuentas', escribe, 'el esfuerzo que los estudiantes están dispuestos a invertir, y el foco de ese esfuerzo, es por lo menos tan importante como el hecho de si los estudiantes son listos'..."

  

sábado, 27 de diciembre de 2014

Januka y Navidad


Judíos y cristianos celebran en estos días fiestas muy especiales. Januka, la fiesta de las luces, trae al recuerdo del pueblo judío el triunfo de la fe sobre la prepotencia de la idolatría. A continuación, los cristianos conmemoran la Navidad, fiesta de paz, que trae también a su consideración la luz divina, que ilumina a todo hombre que viene al mundo.

Aunque estamos llamados a ser hijos de la luz, no faltan en nuestro mundo las tinieblas: intolerancia, fanatismo, persecución religiosa y, lo que es muy grave, no faltan quienes profanan el nombre de Dios utilizándolo para cometer crímenes gravísimos, como hemos visto en estos días. Hay que reconocer que no todo es luz en nuestro tiempo.

Al mismo tiempo, no podemos dejar de ver grandes signos de esperanza: países que se hallaban separados por décadas de enemistad comienzan a acercarse; en muchísimas personas se aprecia una especial solidaridad para con los perseguidos; la preocupación por preservar la creación y atender al destino de las generaciones futuras es cada vez más palpable.

Estos claroscuros reflejan la condición humana y nos muestran un hecho fundamental: la aceptación del espíritu de Januka y Navidad es un acto libre. Es el ser humano el que, en último término, decide si quiere o no hacerse un instrumento para la paz: Dios creó al hombre y lo puso en manos de su libre albedrío.

Rabino Samuel Szteinhendler
Pbro. José Manuel Arenas
SJ Pastor Johannes Merkel

Confraternidad Judeocristiana de Chile


Mario Gonzales Rojas

Todo afán por entender al otro, es signo de esperanza y principio de la paz.
Por éso, hace unos meses, Francisco hizo el milagro de reunir en un hermoso rincón de los jardines vaticanos, al Presidente de Israel, al Presidente de Palestina y sus séquitos de creyentes con él. 
Tuve la increíble suerte de ser testigo, vía TV vaticana de todo es encuentro, en que las tres grandes religiones monoteístas se declraron hijos del mismo Dios, y consiguientemente, hermanos. Hubo momentos de declaraciones, otros de música de cada confesión, y de oración, cada uno y en común.
Fue un momento de esos en que el mundo parece volver a ponerse de pié y recuperar la sanidad mental.
Como temia, ignorado en todo el llamado mundo (cristiano) occidental. Ni prensa, ni radio ni TV. Ni gobierno alguno que se diera por enterado y saludara este intento de Buena Voluntad como una forma de real búsqueda de una Paz, más allá de las consabidas treguas.
Con razón, Cristo anunció que su retorno será en la noche, "como un ladrón". 
Igual no va a ser noticia.
Hasta que sea demasiado tarde.

Nochebuena


La noche de Navidad, entonces, es hermosa no tanto por los regalos, ni por los manjares en la mesa, ni por los villancicos que se entonan, sino más bien porque invita a que cada uno de nosotros se plantee ante un misterio que asombra y sobrecoge...
En la confesión cristiana, Nochebuena es la noche de Dios y, por lo mismo, también es la gran noche del hombre; una noche que, a diferencia de las otras, tiene poco de oscuridad y mucho de luminosa esperanza a causa de ese aire de paz y de plegaria que anima sus horas. Los sentimientos que despierta la Navidad dejan entrever un cierto anhelo del ser humano por algo que él mismo no sabe explicar adecuadamente, pero que a los ojos de la fe no es más que su insaciable ansia de Dios.
La noche de Navidad, entonces, es hermosa no tanto por los regalos, ni por los manjares en la mesa, ni por los villancicos que se entonan, sino más bien porque invita a que cada uno de nosotros se plantee ante un misterio que asombra y sobrecoge, el misterio del Dios que se acuna en el regazo de una madre y en las pajas de un pesebre. De esto trata la liturgia de esa noche y del día siguiente: del Dios todopoderoso que viene como un niño en un villorrio polvoriento y para nada esplendoroso. Ante esta realidad sobrenatural, la emotiva nostalgia que acompaña la Navidad trasluce quizás ese deseo de eternidad que atraviesa nuestra ya larga historia, desde la Creación del hombre hasta la Parusía, pasando por el feliz suceso del Nacimiento del Redentor.

Ser mejores personas en Navidad


"Una parte importante del ser buena persona se origina en los sentimientos y comportamientos prosociales que se han aprendido en la infancia y la adolescencia. Estos han sido definidos como acciones que se realizan para beneficiar a otros".

Neva Milicic

 El espíritu navideño es especialmente propicio para generar sentimientos altruistas en los niños y el deseo de ser mejores personas. En esta época, ya aliviados de las exigencias escolares, los niños están más relajados, tienen más tiempo, están más abiertos a tener una actitud generosa y pueden descentrarse con mayor facilidad. No limitarse a pensar en lo que yo quisiera para Navidad, sino pensar a quiénes puedo regalar.
Una parte importante del ser buena persona se origina en los sentimientos y comportamientos prosociales que se han aprendido en la infancia y la adolescencia. Estos han sido definidos como acciones que se realizan para beneficiar a otros sin pensar en el propio beneficio, es decir, sin que exista la expectativa de recibir algo a cambio. Algunos ejemplos de conductas prosociales son: ayudar a alguien que lo necesita, consolar a quien está triste, estar atento a cooperar con otros, a escuchar.
Los días previos a Navidad son en este sentido una excelente oportunidad para desarrollar las conductas prosociales. Una forma de promoverlas es pensar en familia quién puede necesitarnos o a quién podríamos regalar, ampliando el concepto de regalo de objetos comprados a cosas fabricadas por ellos mismos y, por qué no, a la expresión de mensajes positivos. Pensar no solo dentro de nuestra familia, sino también en quienes puedan necesitar de nosotros en un entorno más amplio.
Responder a las preguntas, ¿qué le gustaría? o ¿qué necesitará? permite desarrollar la capacidad empática que, según la mayoría de los autores que trabajan en el área del desarrollo emocional, es la piedra angular de la inteligencia emocional. Pero no solo eso. Al implementar las ideas que se les han ocurrido, los niños se convierten en personas activamente altruistas, lo que es clave para el desarrollo moral.

Jorge, un adolescente de 12 años, que como todo buen adolescente está siempre cansado y es bastante egocéntrico, la Navidad pasada se comprometió con dos compañeros a participar de una cruzada para recolectar fondos para una fiesta de una fundación de ancianos. La campaña tuvo un éxito relativo, pero la reflexión y el cambio de actitud de los adolescentes fue notable. En este caso, la afirmación "quien más se beneficia es quien da" fue realmente cierta. Este año, el grupo de amigos comenzó a juntarse en octubre para lograr juntar más fondos y para comprometer a otros amigos y sus familiares en el proyecto. Ser una buena persona no consiste solo en no hacer cosas negativas, sino en ser capaz de hacer cosas beneficiosas para los otros. Las acciones positivas realizadas se archivan en la memoria emocional y constituyen un factor muy importante en la formación de un autoconcepto ético positivo.

Nace un Buen Pastor


Los invito a los lectores a intensificar la amistad en Navidad. Por sí mismos y por sus amigos. Intentar ser un buen pastor que conoce a sus ovejas y sus ovejas lo conocen a él. Porque no hay amistad verdadera que no sea recíproca".
 Pastor es quien da de comer, cuida, vigila a sus ovejas. Está a cargo. Las conoce y las distingue.
"Yo conozco a mis ovejas y mis ovejas me conocen a mí", dijo Jesús de Nazaret.
Este hombre que se decía hijo de Dios nace en un lugar ajeno y pobre, representando tal vez que no era de ninguna parte y de todas. Nace en un pesebre para recordarnos que la pobreza no nos hace menos, ya que este hombre que cambió la historia del mundo, nace entre ovejas, pastores, pasto seco y aun allí es visitado por príncipes y alhajado con regalos reales.
Nace Jesús, que dice de sí mismo que Él es el Buen Pastor.
La Navidad festeja su venida al mundo. Y se supone que es un día que llama a la paz y al amor. Hoy, además, es la delicia de los comerciantes y de los padres que no saben cómo adular a sus hijos y los llenan de cosas, tal vez queriendo ser como Baltasar, Melchor y Gaspar. Solo que no se ven las estrellas en la noche de pascua y no son los Reyes Magos los que traen los regalos preciosos sino un Viejo Pascuero, sofocado de calor porque fue inventado por países que están en invierno para Navidad. No es una noche de paz, es el acelere más brutal. Y más pagano.
Podríamos pensar en dedicar esa noche al Buen Pastor, nacido en pesebre y acompañado por pastores. Tal vez el sentimiento más duro de los tiempos que corren sea la soledad. Nadie me conoce. Nadie se detuvo para conocerme.
La amistad es ese vínculo calentito, como el pesebre. En esa relación, el otro me conoce, me acepta porque conoce mis miserias, mi historia, mis dificultades. Y también mis talentos. Puede disentir de mí sin pelear, puede guardar mis secretos. Y sobre todo, puede sentir conmigo. Y cuando uno tiene un amigo verdadero, la soledad disminuye. No tengo que guardar apariencias, no tengo que portarme bien, puedo estar desnuda sin miedo.
Invito a los lectores a intensificar la amistad en Navidad. Por sí mismos y por sus amigos. Intentar ser un buen pastor que conoce a sus ovejas y sus ovejas lo conocen a él. Porque no hay amistad verdadera que no sea recíproca.
Yo, humildemente, quisiera recibir para Navidad la promesa de amor de mis amigas/os. Y ojalá regalarles mi propia certeza de conocerlos bien.
¡Feliz Navidad!

¡Vivan los Buenos Pastores (y las Buenas Pastoras, por supuesto)!

jueves, 18 de diciembre de 2014

El regalo se llama dignidad



"Los expertos en la teoría de la evolución aseguran que los hombres poderosos son tan atractivos para las mujeres porque les aseguran la sobrevivencia de la prole y, por ende, de la especie. Y es razonable. No son procesos conscientes, es el instinto de sobrevivencia..."


"Los expertos en la teoría de la evolución aseguran que los hombres poderosos son tan atractivos para las mujeres porque les aseguran la sobrevivencia de la prole y, por ende, de la especie. Y es razonable. No son procesos conscientes, es el instinto de sobrevivencia..."