domingo, 23 de agosto de 2015

LA PERSONALIDAD DEL QUE ESTA POR NACER

Con ocasión del magnífico y original artículo de Lucía Santa Cruz: "El aborto; la otra visión liberal", se ha producido un interesante debate. Se ha dicho que no basta ser individuo humano para ser persona y que para el derecho chileno el que está por nacer no sería persona. Querríamos por nuestra parte ayudar al esclarecimiento de estas cuestiones.

1. La persona. Es propio de la persona, por contraposición al animal, el poder pensar: concebir ideas -formas que recogen la esencia de una cosa con prescindencia de sus particularidades sensibles-. Por ejemplo, la idea de reloj se aplica igual a uno a cuerda con esfera y punteros que a uno de agua o arena. Esto lo puede conocer el hombre, el animal no. El hombre puede, entonces, conocer el ser de las cosas, y el suyo propio, lo que le otorga una posesión de sí mismo y de aquellas, y por tanto una cierta interioridad o subjetividad y un cierto ser para sí, una autodestinación. Por eso se dice que la persona es un cierto fin en sí y no un medio (Santo Tomás, "Suma contra Gentiles", L.3, c.112 y c.113; Kant, "Cimentación para la metafísica de las costumbres", c.2).

Porque el hombre se posee a sí mismo y puede conducir su vida, según su naturaleza, puede poseer cosas, y tiene esas facultades de exigir lo propio, que se llaman derechos. Los animales en cambio no podrían tenerlos. Por eso el hombre es sujeto de derechos. Y el primer derecho suyo es el derecho a la vida.

2. Comienzo de la personalidad. El descubrimiento del código genético a mediados del siglo XX ha permitido concluir que el sujeto biológico hombre comienza con la fecundación, porque tiene toda la información genética que le permite desarrollarse hasta la adultez.

Para los que piensan que el hombre es solo biología, la personalidad debe comenzar, evidentemente, con el sujeto biológico hombre, es decir, con la fecundación, aunque el embrión no pueda pensar todavía, porque tiene la facultad de formar su sistema nervioso y su cerebro. Para los que con Platón ("Fedón") y Aristóteles ("Tratado del Alma") creemos que en el hombre hay un alma o principio vital inmaterial, o espiritual, también la persona comienza con la concepción, porque el principio vital del hombre o acto primero suyo (Aristóteles, "Del alma", 412) tiene que estar desde que hay ser humano, aunque Aristóteles no lo haya visto así por desconocimiento de la biología celular y del código genético.

En síntesis, el embrión, desde su etapa de huevo fecundado, es no una persona en potencia, como por error se suele decir, sino una persona en acto y un adulto en potencia. O, como dice Xavier Zubiri, no es un germen de hombre, sino un hombre germinante ("Sobre el Hombre", Alianza, Madrid, 1986, págs. 49-50).

3. Derecho a la vida del embrión desde la fecundación. Si lo que da derecho de personalidad y derecho consiguiente a la vida al hombre es su mente pensante, el embrión tiene derecho a la vida, porque sin cambio substancial alguno, por su propia capacidad de autoconstrucción, llegará a pensar.

4. La ilicitud intrínseca de cualquier aborto. Supuesto todo lo anterior, cualquier aborto es un homicidio.

5. En el derecho chileno el embrión es persona. Si bien es verdad que el artículo 74 del Código Civil dispone que la existencia legal de toda persona principia al nacer, esto ha de entenderse solo para efectos patrimoniales. Por eso el art. 77 nos dice que los derechos que toque adquirir al que está por nacer -p. ej., una herencia- los adquirirá solo si en definitiva nace, pero con efecto retroactivo. La razón de esto es que el que está por nacer no necesita propiedad mientras no nazca.

Otra cosa es para el derecho a la vida, y sobre este punto tenemos el artículo 75 del Código Civil, que nos dice: "La ley protege la vida del que está por nacer. El juez, en consecuencia, tomará, a petición de cualquiera persona o de oficio, todas las providencias que le parezcan convenientes para proteger la existencia del no nacido, siempre que crea que de algún modo peligra". O sea, para lo único que en esa etapa le puede interesar, que es conservar la vida, el que está por nacer es considerado persona y sujeto del derecho a la vida.

No está de más recordar a los que han dicho lo contrario la ley del Digesto, según la cual "Conocer las leyes no es conocer sus palabras, sino su fuerza y su poder".

Para terminar, el liberalismo no puede ser partidario del aborto, porque entonces cabría decir: ¡Triste liberal el que niega la libertad de nacer!, siguiendo a don Abdón Cifuentes, que dijo a quienes se oponían a la libertad de enseñanza: ¡Triste liberal el que se asusta con una migaja de libertad!

José Joaquín Ugarte Godoy
Profesor de Derecho Civil UC

sábado, 22 de agosto de 2015

POEMAS CHINOS


Hay poemas verdaderamente maravillosos, intemporales, universales en esta Segunda antología de poesía china, traducida y antologada por Marcela de Juan. He seleccionado unos cuantos poemas cortos, intentando reflejar la variedad de los temas, que abarcan desde la melancolía por el paso del tiempo y la serenidad que proporcionan la naturaleza y la vida apartada hasta la preocupación por las desigualdades sociales; excepto el primero, que copio sobre todo porque me sorprende su antigüedad, los demás son de un período de florecimiento, el de la dinastía T´ang y el período de las Cinco Dinastías, que fue del año 618 al 960.

No puedo ir hacia ti. Tengo miedo.
No pienso ir hace ti. Ves, te lo digo.
Aun cuando la noche pase en vela pensando
y sepa que tampoco duermes tú,
aún así.
Aunque día tras día sigas el camino de la soledad
y llegue al atardecer a una oscura morada.

Pero si de verdad eres mi amigo,
entonces, al final,
hay un camino por el que nunca anduve,
y ese camino no lo andarás tú solo.
Me hallarás una noche junto a ti:
la noche en que me digan que te has muerto
(Anónimo. Siglo VIII a.C.)

¿Cuánto podrá durar para nosotros el disfrute del oro, la posesión del jade?
Cien años cuando más: éste es el término de la esperanza máxima.
Vivir y morir luego; he aquí la sola seguridad del hombre.
Escuchad, allá lejos, bajos los rayos de la luna, al mono, acurrucado y solo,
llorar sobre las tumbas.
Y ahora llenad mi copa: es el momento de vaciarla de un trago.
(LI PO)

El padre trabaja la tierra en la vega,
el hijo arranca los matojos en la ladera.
Estamos en el sexto mes y el trigo no germina todavía,
y ya disponen los silos en casa del recaudador.
El labrador da la segunda arada bajo el sol cenital.
Poco se piensa que, en un tazón de arroz,
cada grano es producto de una penosa brega.
(NEI YI-CHONG)

Juraron acabar con los hunos aunque cayeran en la liza.
En las estepas de los hunos, tres mil hombres han muerto
vestidos de zamarras de pieles.
Esos huesos anónimos que bordean el río
conservan forma de hombres cuando sus mujeres, en primavera, sueñan.
(CH´EN TAO)

Os aseguro que ha sido tremendamente difícil elegir una muestra tan pequeña. Se trata de un libro en el que la repetición de los temas y de los motivos sirven para que los matices se multipliquen y haya que estar muy atento, como cuando uno da un paseo por el bosque; la recompensa es una belleza sutil y una empatía y una humanidad que saltan por encima de tópicos, prejuicios y épocas.

CUESTIONES DE RUMBO

Llevamos 17 meses de una administración que partió con buenos objetivos, como los de hacer que Chile fuera un país más justo, con más igualdad de oportunidades. Pero le dio por idear malas políticas públicas para llevarlos a cabo..."

David Gallagher

No es una buena semana para escribir una columna, por lo menos para mí. La Sarita, mi mujer, me ha prohibido escribir otra sobre Dostoyevski, y me ha dicho que ya es hora de que sea positivo, que solo los viejos se pasan quejándose. La verdad es que me encantaría serlo, así como me encantaría que al Gobierno le fuera bien, porque si le va bien, le va bien al país. Pero es difícil encontrar algo positivo que decir por el momento.

Llevamos 17 meses de una administración que partió con buenos objetivos, como los de hacer que Chile fuera un país más justo, con más igualdad de oportunidades. Pero le dio por idear malas políticas públicas para llevarlos a cabo. Estas las fraguó un equipo de ministros demasiado mixto: algunos eran de segunda división. Y si bien fueron ideadas en nombre de toda la ciudadanía, en el fondo estaban diseñadas para complacer a ciertos grupos corporativos, como lo son las dirigencias estudiantiles y sindicales. Muchas ya están convertidas en leyes, y el daño ya está hecho. Por ejemplo la buena idea de darles a los niños una educación de calidad va a tener que esperar: ojalá se la pueda algún gobierno futuro. El actual no quiso focalizarse en la educación pública, donde más carencias tenemos, prefiriendo darle prioridad al objetivo ideológico -y caro-de eliminar el copago y el lucro, y hacer que sea gratuita para todos la universidad. En materia de carrera docente, al Gobierno le iba bien hasta que, hace muy poco, cedió a intereses corporativos allí también. Los niños de Chile, si han de aprender algo, es a ser pacientes. Una lástima, porque se es niño por poco tiempo y por solo una vez.

Desgraciadamente este gobierno ha sido demasiado de izquierda para el Chile de hoy, y esa es una de las razones del rechazo que despierta. A la gente en cualquier país le gusta que haya movimientos de péndulo entre izquierda y derecha -por algo vota para que ocurran-, pero no que sean tan agudos. Sabe que cuando lo son, hacen daño, porque las bondades de las reformas -si las tienen- son opacadas por la incertidumbre. En general, los gobiernos que se radicalizan demasiado no han leído bien a sus votantes. O como en Chile, se han dejado llevar por el ruido de grupos corporativos.

¿Ahora qué? Felizmente hay buenos ejemplos de gobiernos socialistas que han dado golpes de timón hacia el centro, con muy buenos resultados. Un caso notable fue el de Mitterrand. Elegido en 1981, y gobernando con el PC, partió con nada menos que "110 Proposiciones para Francia", un programa fundamentalista que provocó estragos en la economía. Solo 22 meses más tarde, efectuó un profundo cambio de rumbo. De allí gobernó con éxito, y fue reelecto en 1988. Algo parecido ocurre con François Hollande, cuyo giro al centro ha sido aún más veloz.

Claro que es más fácil un cambio de rumbo en un sistema semipresidencial, como el de Francia, porque un nuevo Primer Ministro lo puede realizar sin dañar la credibilidad del Presidente. Pero Bill Clinton no tuvo empacho en girar al centro cuando sucumbió el plan de salud que implementaba su señora, Hillary. En ese momento, Clinton, para usar una frase reciente del Presidente Lagos, se puso "colorado una vez, no de a poquito". Evitó la mala estrategia de dar señales zigzagueantes y contradictorias. También están los gobiernos socialistas que desde el comienzo fueron moderados y modernos, a la vez que exitosos: entre ellos, los de Felipe González, Gerhard Schroeder, Tony Blair, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet. Por lo cual para enmendar rumbo no hay que innovar mucho, sobre todo ahora que los ministros de segunda división han sido reemplazados por unos de primera. Si esperarlo es wishful thinking , no me arrepiento, porque no pienso perder la esperanza.

LA ENCRUSIJADA LABORAL.

La reforma ha sido presentada como un modo de poner nuestra legislación al día con las prácticas generalmente observadas en los países de la OCDE y reducir así la comparativamente alta brecha de desigualdad existente en Chile...
Por más de ocho meses se extiende ya la incertidumbre respecto de la futura legislación sobre negociación colectiva, de crucial importancia económica y social. El proyecto de ley fue aprobado con modificaciones en la Cámara de Diputados y la idea de legislar obtuvo en el Senado luz verde el día miércoles, con todos los votos de la Nueva Mayoría y el rechazo o abstención de la oposición. Pese a ello, la intensa controversia técnica y política que ha despertado la iniciativa, y algunas ambiguas "señales" por parte de sus autoridades, han hecho pensar que el Gobierno estaría considerando introducirle enmiendas por la vía de las indicaciones. Cuando la incertidumbre empieza a hacer estragos en los mercados, cuando el presidente del Banco Central llama la atención sobre el inquietante estancamiento de la actividad económica, es razonable exigir de las autoridades claridad en sus políticas.

Como se recordará, inicialmente el proyecto laboral no estaba incluido en las tres reformas clave del programa del Gobierno. Fue a instancias del Partido Comunista que este optó por impulsar un cambio en el sistema de relaciones laborales que recoge muchas -aunque no todas- de las antiguas demandas de la CUT, que en el fondo promueve el retorno del sindicalismo monopólico de los años sesenta.

La reforma ha sido presentada como un modo de poner nuestra legislación al día con las prácticas generalmente observadas en los países de la OCDE y reducir así la comparativamente alta brecha de desigualdad existente en Chile. Pero, como han hecho presente los más variados expertos, ello simplemente no es efectivo: en muchas de sus cláusulas el proyecto se aleja de las prácticas más frecuentes en los países desarrollados y más bien intenta reimplantar acá fórmulas que la experiencia latinoamericana ha probado muy dañinas tanto para el crecimiento de las economías como para la reducción de la desigualdad de ingresos. En efecto, la prohibición a todo reemplazo en caso de huelgas no es en absoluto norma en los países de la OCDE. De hecho, todos, menos México, permiten reemplazos internos, y muchos de ellos -por ejemplo, Alemania, Canadá, Estados Unidos y Reino Unido- autorizan también el reemplazo con trabajadores externos, bajo ciertas condiciones. La titularidad sindical -que concede a los sindicatos el monopolio de las negociaciones colectivas y el derecho a huelga, quitando tales derechos a los trabajadores no sindicalizados- tampoco es habitual en la OCDE. Por ejemplo, Alemania, Italia, el Reino Unido y Suecia permiten -como ocurre hoy en Chile- la participación de grupos negociadores. La facultad que el proyecto otorga a los sindicatos para vetar la extensión de los beneficios negociados a los trabajadores no sindicalizados -y forzarlos así a ingresar a los sindicatos- o las limitaciones que se contemplan para convenir horarios o descansos más apropiados tampoco son características de esos países más prósperos y equitativos que el Gobierno dice querer emular.

El ministro de Hacienda, responsable de la difícil tarea de reanimar la decaída economía nacional, se ha mostrado preocupado por el daño a la competitividad de las empresas que provocaría una legislación desbalanceada. Pero hasta ahora ha sido decepcionantemente ambiguo al respecto, en apariencia por las dificultades del cuadro interno que enfrenta. Así por ejemplo, ha sugerido que, en caso de huelga, el grado de paralización de una empresa debería ser proporcional al tamaño del sindicato respectivo, concepto a todas luces impracticable dada la interdependencia de las funciones al interior de las empresas. Más claro ha hablado Alejandro Foxley, ex ministro de Hacienda bajo la administración de Patricio Aylwin, quien ha señalado que de nada sirve fortalecer a los sindicatos si se daña la generación de empleos.

Chile compite en las arduas lides de la economía global y solo podrá pagar buenas remuneraciones, sin menoscabar la creación de empleos, con más productividad. El debate pormenorizado de la reforma laboral que ahora se inicia es la última oportunidad que el Gobierno tiene para corregir una iniciativa que siembra desconfianza empresarial y obstruye la reactivación de la economía.

NUEVOS CAMPAMENTOS.

Un elemento completamente nuevo que surge es el hecho de que en algunos lugares la inmigración está jugando un rol decisivo en ello. Por ejemplo, en Antofagasta tres de cada 10 pobladores provienen del extranjero (especialmente colombianos, bolivianos y peruanos)... Un reciente estudio realizado por la organización no gubernamental Techo revela que en los últimos cuatro años las familias que viven en campamentos aumentaron de 27 mil a 34 mil.

Datos relevantes que aparecen en el estudio dan cuenta de la alta concentración en niños pequeños -uno de cada tres tienen entre cero y 14 años-, el bajo nivel educacional -el 66% de las personas mayores de 19 años que están en esa situación no ha terminado la educación escolar- y el analfabetismo, que llega al 12,4% (frente al 2,5% nacional).

Un elemento completamente nuevo que surge es el hecho de que en algunos lugares la inmigración está jugando un rol decisivo en ello. Por ejemplo, en Antofagasta tres de cada 10 pobladores provienen del extranjero (especialmente colombianos, bolivianos y peruanos).

En la década de 1940, con el aumento sostenido de la migración del campo a la ciudad por razones laborales, surgieron las "poblaciones callampas" (por su rápida aparición y expansión); esto es, conjuntos de casas precarias en terrenos ocupados por personas sin posibilidades de acceder a una vivienda.

Los progresos hechos por el país permitieron avanzar sustancialmente en la erradicación de estos verdaderos guetos. Incluso en el gobierno anterior se llegó a plantear la meta de erradicación total de campamentos. Sin embargo, no resultó fácil la eliminación de los últimos conjuntos, especialmente por la falta de terrenos aptos para construir las viviendas y por la falta de acceso de estos pobladores a los subsidios, en contraposición con quienes viven en calidad de allegados.

En la actualidad, sin embargo, se ha generado una situación nueva en este ámbito, la que está marcada por la relación entre la precariedad de la vivienda y la inmigración. El ejemplo de los colombianos en Antofagasta se repite en otras comunas, como Quilicura, que han visto crecer fuertemente el número de haitianos. Frente a esta situación, es claro que las normas que hoy rigen en inmigración son anacrónicas no solo por la falta de agilidad y dignidad en el modo en que son tratados los extranjeros en los trámites en Chile, sino que por el deficitario control de las fronteras. Es sabido que la falta de integración de los inmigrantes hace muy probable el surgimiento de conflictos sociales, tal como está ocurriendo en Europa.

En este sentido, para erradicar sus campamentos, Chile debe avanzar en paralelo en dos ámbitos. Por una parte, debe volver a poner en valor el sentido de terminar definitivamente con la indignidad que representa la precarización de la vivienda a través de un plan ambicioso, que debiera coordinarse entre el Ministerio de la Vivienda y el Ministerio de Desarrollo Social. Por otra parte, Chile debe contar con una legislación moderna que fortalezca las instituciones para la inmigración, en reemplazo de la que actualmente rige, que data de 1974.

EL ABORTO Y EL CODIGO CIVIL .II.

La carta de Claudio Alvarado publicada el miércoles es equívoca. Él critica a quienes piensan que hay una distinción entre un organismo vivo perteneciente a la especie humana y una persona. Y para justificar esta crítica cita el artículo 55 del Código Civil: "Son personas todos los individuos de la especie humana". Para el venerable Código Civil, entonces, la distinción no existiría.

La realidad es la inversa: el Código Civil está construido sobre dicha distinción. Su artículo 74 dice: "La existencia legal de toda persona principia al nacer; esto es, al separarse completamente de su madre. La criatura que muere en el vientre materno, o que perece antes de estar completamente separada de su madre, o que no haya sobrevivido a la separación un momento siquiera, se reputará no haber existido jamás".

La personalidad, al menos para el Código, empieza con el nacimiento, no antes. Y esto es coherente con una idea tan sabia como antigua: el carácter de persona no es un hecho de la naturaleza, es una convención.

Claudio Alvarado hubiera llegado a esta conclusión si citara el artículo 55 completo. Luego de señalar que son personas todos los individuos de la especie humana, el Código agrega algo crucial: "Divídense en chilenos y extranjeros". La nacionalidad es un atributo de la personalidad, y, como esta, solo es determinable a partir del nacimiento.

Quienes, como el señor Alvarado, sostienen que el Código Civil atribuye el carácter de persona a la vida intrauterina deberían poder contestar preguntas como estas: ¿Qué nacionalidad tiene un embrión fecundado por dos extranjeros en Chile, o por un extranjero y una chilena fuera de Chile?

Lucas Sierra

EL ABORTO Y EL CODIGO CIVIL I.

Señor Director:

En carta del día de ayer, Antonio Bascuñán califica de error la aplicación del Art. 55 del Código Civil a la criatura que está por nacer porque esta carecería de "edad". Me temo que quien yerra es él. El precepto legal dispone textualmente: "Son personas todos los individuos de la especie humana, cualquiera sea su edad, sexo, estirpe o condición".

Lo sustantivo del precepto es la primera parte: todo individuo de la especie humana es persona, mientras que la referencia a la edad, sexo, estirpe y condición tiene por objeto enfatizar el principio de igualdad; es decir, que esos factores, como otros que podrían añadirse, no autorizan a discriminar entre individuos humanos que son personas (los nacidos) y otros que no lo son (los concebidos en gestación).

Esta interpretación se refuerza si se observa que la Constitución contiene la protección de la vida de "el que está por nacer" -nótese que se trata de un "alguien" (el), y no de un "algo" (lo)- entre los derechos que el texto fundamental asegura a "todas las personas" (Art. 19 Nº 1).

A su vez, esta lectura de la Constitución es congruente con los tratados internacionales de derechos humanos vigentes en Chile, especialmente con el Pacto de San José de Costa Rica, que, de modo claro, dispone que "todo ser humano" tiene derecho "al reconocimiento de su personalidad jurídica" (Arts. 3 y 1.2).

Si el concebido es ser humano -esto es, un individuo de la especie humana-, no debe negársele la calidad jurídica de persona.

Hernán Corral Talciani
Profesor de Derecho Civil Universidad de los Andes