martes, 5 de abril de 2016

FELICIDAD LABRAL. : UN DESAFIO PENDIENTE.

Alfredo Enrione
ESE Business School
Universidad de los Andes

En los últimos días se han publicado diversos estudios sobre la felicidad. Según uno de ellos Chile se ubicaría en el lugar veinticuatro a nivel mundial, superando a países más desarrollados como España o Francia ( Aquí está la última versión del estudio a nivel mundial ). En otro, aparecemos como líderes continentales siendo superados sólo por EEUU y Colombia ( ¿Somos felices los chilenos en el trabajo? Estudio ubica al país en el top 3 de la región ).

Resulta muy sorprendente que no se repare en un dato que se repite en forma consistente desde que se iniciaron estos estudios, hace más de dos décadas. Si bien la generalidad de la población se siente feliz con su vida personal, para la mayoría su trabajo es más una fuente de frustración que de inspiración. Esto es especialmente marcado entre los jóvenes “millenials” y aquellos empleados que no ocupan cargos directivos. Por ejemplo, un estudio internacional concluyó que solo 13% de los trabajadores tiene “la camiseta” puesta por su empresa ( Worldwide, 13% of Employees Are Engaged at Work ).

En abril, mes de balances y juntas de accionistas, las empresas difundirán con ímpetu sus proyectos de responsabilidad social (RSE). Leeremos sobre trabajos con las comunidades locales, cómo apoyaron colegios en sectores desposeídos o su rol en la promoción de las artes. Sin embargo, las empresas no deben olvidar que la caridad siempre comienza por casa, por ende con sus propios trabajadores.

¿Cómo se puede alcanzar la felicidad en la empresa? Los hallazgos científicos proponen una receta bastante simple: proporcionar un mayor sentido al trabajo realizado, reducir el trabajo rutinario creando posibilidades de aprendizaje y desarrollo personal, considerar en la balanza las demandas de la familia y dar a todos un trato respetuoso .

AUTONOMIA O DEPENDENCIA DE LAS UNIVERSIDADES.

Autonomía o dependencia de las universidades

"Lo menos que se puede decir es que dicho diseño no adopta como eje axial el valor de la autonomía ni valora el autogobierno de las organizaciones; es decir, la capacidad de decidir ellas mismas su propia misión académica y proyecto estratégico...".

José Joaquín Brunner

Desde su origen las universidades han existido en tensión entre los poderes externos que contribuyeron a su formación y sostenimiento -la Iglesia, la corona y los municipios de las ciudades europeas más ricas- y el poder de la propia corporación; aquella que Alfonso X "el Sabio" describió como "ayuntamiento de maestros y escolares, que es hecho en algún lugar con voluntad y con entendimiento de aprender los saberes". Con el arribo de las modernas universidades europeas a comienzos del siglo XIX, estas adquirieron su autonomía frente a aquellos poderes externos y la libertad académica de sus miembros, profesores y alumnos.

De hecho, hoy, las universidades aspiran, en todo el mundo, a regular sus relaciones con los Estados según el modelo inspirado por Guillermo von Humboldt hace dos siglos. El de universidades independientes, con vocación pública que sirven a su país y al Estado a través de la producción y transmisión del conocimiento avanzado y la formación de personas en las ciencias y las humanidades. A su turno, el Estado autolimita sus potestades para asegurar la autonomía institucional de las universidades y garantiza a sus miembros el libre ejercicio de la enseñanza, la investigación, el estudio y la crítica fundada en la razón. Como dijo Kant: al soberano la universidad debe pedirle "nada más que no poner trabas al progreso de las luces y de las ciencias". Así podría "disponer para su esfuerzo docente e investigador de una independencia moral y científica frente a cualquier poder político, económico e ideológico", según proclama la Magna Charta Universitatum (1988).

También en América Latina estos principios inspiran a las mejores universidades y son declarados por las autoridades políticas. En la práctica, sin embargo, solo han ido asimilándose lentamente en las culturas nacionales -incluso de las comunidades académicas-, frente a múltiples resistencias y obstáculos.

Los gobiernos de caudillos, dictadores, gobernantes autoritarios y militares -abundantes en nuestra región- han eliminado invariablemente la autonomía universitaria y suprimido o coartado las libertades académicas. También en Chile tuvimos universidades intervenidas y vigiladas. En otros casos, las propias universidades se vuelven militantes y se confunden con los ruidos de la calle. Inmersas en las trincheras abandonan entonces su misión reflexiva.

En tiempos normales, las cosas son distintas. Pero igual surgen dificultades y vallas para el pleno ejercicio de los ideales de autonomía y libertad que inspiran la universidad moderna.

Por ejemplo, en estos días se discuten unas minutas ministeriales que anticipan el diseño político, organizacional, administrativo y financiero del sistema de educación superior chileno, en caso de llevarse a cabo la reforma que prepara el Gobierno.

Lo menos que se puede decir es que dicho diseño no adopta como eje axial el valor de la autonomía ni valora el autogobierno de las organizaciones; es decir, la capacidad de decidir ellas mismas su propia misión académica y proyecto estratégico.

Al contrario, se crea un orden enrarecido por la vigilancia y el control externos, donde el gobierno determinaría asuntos propios de la autonomía sustantiva y procedimental de las universidades.

Entre los primeros, fijaría por medios políticos-administrativos la oferta de programas y el número de vacantes, el precio de los estudios, la admisión de los estudiantes, y regularía el currículo y los estándares de la enseñanza a través de un marco nacional de cualificaciones. Además, una vez completado el régimen de gratuidad universal, las instituciones dependerían en su integridad del dinero fiscal y pasarían negociando su destino con las autoridades de Educación y Hacienda.

En el terreno de la autonomía de procedimientos, las trabas impuestas por la acción combinada de una (nueva) Subsecretaría de Educación, una agencia (nueva) de acreditación, una superintendencia (realmente panóptica) de control y vigilancia, un (nuevo) sistema de universidades estatales y su comité coordinador y un fortalecido CRUCh son tales, que hacen realidad la profecía de Max Weber. Él dijo que llegaría el momento en que todas las organizaciones se tornarían férreamente burocráticas, obligándonos a vivir (trabajar, pensar, crear, comunicarnos y morir) como dentro de una jaula de hierro.

La tendencia de los países de la OCDE, en cambio, es precisamente la contraria. Han ido ampliando la autonomía (sustantiva y procedimental) de sus universidades, adoptando sistemas mixtos de financiamiento público-privado y promoviendo formas de gobernanza de las universidades que aseguren responsabilidad ( accountabi lity ) en los planos legal (incluyendo probidad y transparencia), de la eficiencia (uso de medios y recursos, productividad) y de la efectividad (calidad, pertinencia de los títulos, impacto regional, contribución a la integración social y a la deliberación democrática).

Para el sistema chileno, por tanto, el momento actual es uno de encrucijada.

Una alternativa es mantener un régimen plural y diverso de universidades con autonomía profundizada y responsable, financiamiento de costos compartidos (entre el Estado, la sociedad, las familias y los beneficiados), con regulaciones claras y estables, acreditación exigente y basada en la confianza en las instituciones y las comunidades académicas. La otra alternativa es deslizarnos hacia un modelo centralista, con coordinación político-burocrática, de alta supervisión, vigilancia y control, con regulaciones minuciosas de la autonomía sustantiva y procedimental, basado en la desconfianza, la estandarización y las sanciones, hasta desembocar en una dependencia generalizada del financiamiento fiscal y de la voluntad de los órganos gubernamentales.

LA CAUSA MAPUCHE.

"La causa mapuche"

Se ha dicho que el lenguaje crea realidades. Últimamente hemos sido testigos de múltiples episodios de violencia en La Araucanía. Diversos medios de comunicación, al dar cuenta de ellos, los han calificado con la expresión: "La causa mapuche". Es cierto que esa frase aparece en los panfletos que los violentistas dejan, como para identificarse, en los lugares donde emplean la violencia.

No sumemos a un pueblo entero en el delito reiterado de unos pocos. No confundamos la verdadera causa mapuche con actitudes y hechos de violencia, pues ella, de verdad, se vincula esencialmente con el respeto que todos le debemos a su historia, a su cultura y a lo que de ellas se derivan, como el derecho al trabajo y a una vida digna.

Hablemos mejor del conflicto, del desafío que proviene de las tierras mapuches u otra calificación más adecuada, porque la causa mapuche es una causa de todos los chilenos.

Percival Cowley V. ss.cc.

La Araucanía.

No cabe duda de que la situación en La Araucanía es de terror. Cinco atentados, con incendio de iglesias incluido, en 24 horas. Además, lo más probable es que en los próximos días ocurran otros. Ante este panorama desolador, la ciudadanía se pregunta: ¿Quién le pone el cascabel al gato?

LA REFORMA LABORAL

lW. Thayer, C. Halpern y H. Humeres:
"La reforma laboral profundiza posiciones antagónicas y propende a considerar a la huelga como una solución, en circunstancias de que está comprobado que ella genera distancias que perduran...".Enviar    Opine 13 Comentarios imprimir  agrandar letra  achicar letra A propósito de la controvertida reforma laboral propuesta por el Ejecutivo el 29 de diciembre de 2014, sobre la cual aún no se llega a consenso, conviene recordar el contexto social y laboral que motivó los convenios 87 (1948) y 98 (1949) de la OIT, ratificados por Chile y en plena aplicación en nuestro país desde el 1 de febrero de 2000, e invitar a la reflexión en torno a sus principales propuestas.

Estos instrumentos internacionales buscaron, sustancialmente, dar una salida, consensuada por los actores sociales (gobiernos, trabajadores y empleadores), a dos problemas graves e impostergables: en primer lugar, evitar las vías violentas para resolver los desacuerdos suscitados al discutir mejoras en las condiciones de trabajo, otorgando el cauce normativo básico y objetivo para lograr enmarcar las pretensiones de las partes, y, en segundo término, proveer de un resguardo jurídico al sector trabajador frente a un eventual desnivel de capacidad de presión respecto de la parte empleadora, dada la urgencia de los primeros por contar con nuevos acuerdos, más favorables a sus intereses y a la evolución de la organización; todo ello, sin desatender los principios que contiene la garantía de la libertad sindical (la libertad de afiliación, de no afiliación y de desafiliación de las entidades gremiales; libertad de negociación, intra o supraempresa, en el ámbito laboral colectivo).

El Derecho Colectivo del Trabajo se ha construido sobre tales raíces.

Hoy, en pleno siglo XXI, parece obvio que los esfuerzos normativos deberían apuntar a la construcción de una comunidad laboral en que los excedentes generados por la acción organizada del trabajo puedan proyectarse a sus partícipes y, en su virtud, hacia la sociedad civil, como resultado de un proceso integrador menos conflictuado que ayude a superar las diferencias iniciales y a lograr mayor equidad. Se pretende un nivel de vida y un desarrollo digno y progresista, en que el crecimiento permita al país competir en el concierto internacional, logro que será fruto del trabajo productivo, el ahorro, el respeto a los talentos personales, en una verdadera comunidad, meta que se hace posible cuando se superan los abismos sociales. La dinámica de las sociedades modernas, con políticas laborales y de seguridad social bien asentadas, tiende a generar dicha colectividad.

Sin embargo, la reforma laboral profundiza posiciones antagónicas y propende a considerar a la huelga como una solución, en circunstancias de que está comprobado que ella genera distancias que perduran entre los protagonistas de la relación laboral y amplios perjuicios sociales.

La propuesta normativa es atentatoria al propósito y contenido de los convenios internacionales antes citados, por cuanto entorpece el derecho humano esencial e irrenunciable de asociarse para fines laborales, entregándolo preferentemente al sindicato y excluyendo en la práctica a otras agrupaciones de trabajadores. Asimismo, perjudica la negociación colectiva, al retrotraer la mirada de tal proceso a la etapa histórica confrontacional de las relaciones laborales más que a una integradora, desvirtuando con ello la finalidad pacificadora del Derecho Colectivo del Trabajo.

Las normas propuestas, al favorecer elementos que contradicen la esencia de la libertad sindical y de la negociación colectiva, niegan la evolución legal de las relaciones laborales desde Rerum Novarum (1891) hasta comienzos del este siglo XXI.

Los métodos idóneos para que las relaciones del trabajo se desarrollen en un clima de armonía consisten en consolidar el diálogo social y en promover el pleno cumplimiento de los derechos constitucionales, legales y contractuales de carácter laboral, los que deben ejercerse siempre con responsabilidad y mutuo respeto, en beneficio de la paz social.

William Thayer Arteaga
Profesor Derecho del Trabajo PUC

Cecily Halpern Montecino
Profesora Derecho del Trabajo UDD

Héctor Humeres Noguer
Profesor Derecho del Trabajo U. de Chile

REFERENDUM REVOCATORIO : CRITICAS EXAGERADAS.

Gustavo Martínez:

"La iniciativa de Lagos Weber es muy buena; sobre todo, cuando después de doscientos años de régimen presidencial lo más probable que ocurra es que se mantenga esta forma de gobierno, con algunos cambios que la mejoren...".

El senador Lagos Weber ha declarado con motivo de su asunción a la presidencia del Senado ser partidario de dos reformas importantes para nuestro régimen de gobierno : la iniciativa "popular" de ley y el mandato revocable para los presidentes de la República y otras autoridades elegidas por sufragio ciudadano.

No se trata de instituciones nuevas en el Derecho Constitucional Comparado, porque el mandato revocable o "recall" (referéndum o plebiscito revocatorio por voluntad popular en razón de una votación mayoritaria del electorado) existe hace mucho tiempo.

Ella está en un número importante de Constituciones de los estados miembros de la unión de los Estados Unidos.

Lagos Weber no ha hecho más que recordarnos de la existencia de esta institución de la democracia directa, la que bien podría ser considerada para una nueva Constitución futura para Chile.

En hora buena que lo haya hecho. ¿Cómo sacan a Maduro de la Presidencia los venezolanos hoy en día?

¿Cómo se desprende de Dilma Rousseff la inmensa mayoría de los brasileños que hoy protestan en las calles de su país exigiendo la salida de su máxima autoridad ejecutiva?

En el régimen presidencial solo hay dos maneras de deshacerse de un presidente que quiere seguir en el cargo: el "impeachment" o acusación constitucional en contra de la autoridad por actuaciones antijurídicas que implican violación de ley o de la Constitución que sobrepasa el Estado de Derecho o bien el "recall".

La primera procede de causales preestablecidas que implican actuaciones de una autoridad que sobrepasan el marco de sus atribuciones constitucionales o legales, y el Senado es el órgano que decide la remoción.

Este procedimiento tiene el inconveniente que un órgano político como lo es esta Cámara Legislativa ejerza una función jurisdiccional. Ellos se explican en el sistema político institucional estadounidense por el principio de "check and balances", que permitía a los legisladores juzgar las actuaciones de otras autoridades y pedía de estos fallar en conciencia y no motivados políticamente, lo cual es absolutamente irrealista. Recordemos la salida de Bucaram en Ecuador y otras deposiciones de presidentes en America Latina.

Pero hoy en día, el "impeachment" debería ser fallado por un tribunal constitucional, porque se deben juzgar conforme a derecho las actuaciones de autoridad, lo que es discutible que esté presente en los senadores que, obviamente, son representantes de partidos políticos.

El "recall" tiene muchas ventajas. Es más simple en su tramitación y menos engorroso en el cumplimiento de sus exigencias y finalmente permite la participación del pueblo soberano, al posibilitar que este tenga un rol decisivo en el término del mandato de una autoridad. Es el propio soberano que eligió a la autoridad quien -en el ejercicio de su voluntad política mayoritaria- decide poner término al mandato de aquellos que no han estado a la altura de las tareas que se les entregó. Sea por falta de capacidad para resolver problemas graves en un país o por ausencia de condiciones morales mínimas.

Por eso, la iniciativa de Lagos Weber es muy buena; sobre todo, cuando después de doscientos años de régimen presidencial lo más probable que ocurra es que se mantenga esta forma de gobierno, con algunos cambios que la mejoren.

Las críticas de algunas voces que hemos escuchado a la propuesta de Lagos Weber son exageradas y en gran parte erróneas. Es precisamente este, una reforma sustantiva a la Constitución, un tema que nuestros constitucionalistas y politólogos deberían discutir.

Gustavo Martínez Bascuñán
Profesor de la Facultad de C. Políticas y A. Pública de la Universidad Central

viernes, 1 de abril de 2016

EL ETERNO SACAR A $100.

"La calle es el primer espacio de oportunidades de emprendimiento. Siempre lo ha sido, desde que los humanos se aglomeran para intercambiar bienes. Nuestro país es escandalosamente desigual y mientras lo siga siendo ,el espacio público seguirá ofreciéndose como el primer peldaño para conseguir recursos .

Pía Montealegre

Vendedores ambulantes, estacionadores, músicos callejeros, malabaristas. El paisaje humano de nuestras ciudades se ve cada día más poblado de empleos precarios que ocupan un espacio que es de todos y, con frecuencia, hasta la saturación. A veces por cansancio, a veces solo por clasismo, se los mira con desdén. Hipócritamente, nos resulta más fácil admirar el éxito de un gran empresario que celebrar al que con obediencia busca su lugar en el sistema comenzando de cero.

La calle es el primer espacio de oportunidades de emprendimiento. Siempre lo ha sido, desde que los humanos se aglomeran para intercambiar bienes. Nuestro país es escandalosamente desigual, y mientras lo siga siendo, el espacio público seguirá ofreciéndose como el primer peldaño para conseguir recursos. En la historia, así como la clase popular siempre ha encontrado en el comercio un salvavidas, la autoridad también la ha perseguido para exterminar su economía de subsistencia. Pero el fenómeno sigue y seguirá existiendo, creciendo y acelerándose al ritmo de los cambios urbanos. Mientras más crezca nuestra ciudad, crecerán también necesidades y oportunidades.

Persecución y control son acciones tan indispensables como perpetuas, si se quiere vivir en un espacio en donde todos nos ajustemos a derecho. Sin embargo, parece un insensato consumo de recursos que nuestras cárceles rebosen de vendedores de películas o que el tiempo policial se ocupe en recolectar comerciantes de fruta. Para este problema eterno debemos invertir más y más en soluciones innovadoras. Ofrecer permisos precarios, establecer normas sanitarias, fiscalizar, estudiar escalafones complejos de oportunidades, regular para que todos ganen: el negocio del emprendedor y el orden del espacio público. Dos buenos ejemplos urbanos: la licitación de lugares para músicos en el Underground de Londres y los carritos de jugo de fruta que recién se instalaron en el municipio de Santiago. Diseño al servicio del autoempleo, esa encomiable determinación de subsistir y avanzar. Una labor infinita, pero que reproduce la esencia de la ciudad como un lugar de oportunidades para todos.

EL ENSAYO GENERAL.

La elección municipal del 23 de octubre será el disparo de largada: será el inicio de la carrera presidencial y parlamentaria del próximo año, pero, además, una serie de factores la convierten en un hito que puede marcar un reordenamiento del mapa político. Sin figuras excluyentes en el horizonte, los candidatos a alcaldes y concejales buscan con quién sacarse la foto.

Por David Muñoz y Víctor Hugo Moreno .

CLIC LA FOTO

La presidenta del PS, Isabel Allende, viajó este jueves hasta Puerto Varas acompañada de un periodista y un fotógrafo, este último contratado especialmente para la ocasión. En la Región de Los Lagos, Allende buscaba dar un paso importante: ante un auditorio de concejales socialistas, quería medir y tomar la temperatura de sus opciones presidenciales. El fotógrafo viajó a petición de los propios militantes y con autorización del partido: desde hace varias semanas que se venían acumulado en la sede del PS las peticiones de candidatos, alcaldes y concejales que querían una fotografía con la senadora por Atacama.

Allende es la figura mejor evaluada del espectro político, pues si bien comparte podio con el ex presidente Sebastián Piñera con un 37% de evaluación positiva, tiene dos puntos menos de rechazo, según la última encuesta CEP.

Es decir, se trata de un liderazgo socialista que se encuentra en la pole position con miras a 2017. El otro es el ex presidente Ricardo Lagos Escobar, quien, por el contrario, se saca fotos a veces, con quienes le piden en cuanto seminario o evento asiste, pero no para hacer campaña. En público, Lagos dice que no es ni será candidato, mientras en privado mantiene conversaciones con los partidos y figuras políticas, a quienes entrega pistas en uno y otro sentido.

En el PS y la Nueva Mayoría están preocupados, porque saben que a diferencia de otras elecciones, la municipal de octubre próximo es el ensayo general de la presidencial y parlamentaria de 2017. Nada puede quedar al azar. Cualquier error puede costar la continuidad del gobierno. Bien lo sabe el ex presidente Piñera.

En el PS y la Nueva Mayoría están preocupados porque saben que, a diferencia de otras elecciones, la municipal de octubre próximo es el ensayo general de la presidencial y parlamentaria de 2017. Nada puede quedar al azar. Cualquier error puede costar la continuidad del gobierno.

El 28 de octubre de 2012, por ejemplo, es un día que difícilmente olvidará. Esa noche la centroderecha sufrió una dura derrota municipal, perdiendo comunas emblemáticas —Santiago, Providencia, Concepción, Recoleta, Independencia, La Reina y Ñuñoa—. Esto, provocó que al día siguiente Andrés Allamand y Laurence Golborne dejaran el gabinete para iniciar la carrera presidencial. La medida, aunque espectacular, fue insuficiente para contener a la encumbrada Michelle Bachelet.

Aunque no tiene la imbatibilidad que tenía la ex directora de ONU Mujeres el 2012, el ex mandatario hoy corre con ventaja.

Piñera jugará un rol clave en las municipales y, en base al resultado, tomará su decisión presidencial. Ya está decidido que no anunciará su candidatura en abril, como lo dijo hace unos meses su ex vocera de gobierno, Cecilia Pérez. Andrés Chadwick está trabajando en la búsqueda y apoyo de candidatos, y desde su núcleo de fuerza, la fundación Avanza Chile, preparan sus movimientos. A Chile Vamos han transmitido que el ex presidente está disponible. El que quiera foto, la tendrá.

ME-O, por su parte, recorrerá todo Chile varias veces, confiado en que la polémica de esta semana —desatada por la revelación del uso de un jet privado de la empresa brasileña OAS en su campaña de 2013— será pasajera. Su meta es mantener las siete alcaldías y sumar dos emblemáticas, aunque el éxito más probable está en San Bernardo con Marisela Santibáñez.
La próxima junta DC, junto con ratificar la estrategia municipal, acordará que el partido lleve un candidato propio a primera vuelta, descartando la opción de participar en las primarias del bloque. El senador Ignacio Walker, el DC con más ganas convertirse en abanderado, también tiene una estrategia.

Para el oficialismo el factor presidencial es un problema también por la diversidad de ofertas que se van a levantar antes, durante y después de las municipales. Sin ir más lejos, el PR, otro partido histórico de la centroizquierda, ya está avanzando en la construcción de una candidatura propia, donde crece la opción del senador Alejandro Guillier.

“Chile Vamos quiere presidencializar la elección, concentrándose en Piñera. Y al revés, la centroizquierda, como tiene varias candidaturas posibles, va a intentar que la elección esté más concentrada en las disputas locales. Va a ser una tensión permanente y se va a provocar un cierto desorden”, cree el experto electoral PPD René Jofré, quien en mayo aspira a convertirse en el secretario general del partido.

LA MARCHA BLANCA

Alcaldes NM¿Cuánta plata nos va a dar el partido? El presidente de la UDI, Hernán Larraín, tiene una respuesta preparada para la pregunta más recurrente que diariamente le hacen los candidatos a alcaldes y concejales. “Le vamos a comprar un par de zapatillas nuevas”, responde el senador. La anécdota surge de la realidad más evidente: la UDI es el partido más vapuleado por las investigaciones sobre financiamiento irregular de la política, siendo el caso Penta el más emblemático, por lo que esta será la primera elección, desde la recuperación de la democracia, en que el partido no recibirá aportes de empresas.

Este sábado la directiva intentará dar una inyección de energía a la militancia con la presentación de un nuevo proyecto político y una nueva imagen.

Pero la situación financiera de la UDI se repite en todos los partidos.

Sin financiamiento de empresas, prohibido en la nueva ley, la esperanza de gran parte de las colectividades está puesta en el financiamiento público asegurado en la nueva ley de partidos políticos, aprobada en el Congreso recientemente.

El próximo miércoles 6 de abril, el Servel publicará los límites de gasto electoral que regirán la próxima campaña y por esos días debería llegar a los partidos el primer aporte trimestral de recursos públicos. El problema es que la nueva ley aún no es promulgada y se encuentra bajo revisión de la Contraloría, lo que también podría dificultar la fiscalización durante el próximo proceso eleccionario.

El presidente del consejo directivo del Servicio Electoral (Servel), Patricio Santamaría, lo grafica así: “La ley que otorga nuevas tareas, facultades, atribuciones, un mayor número de personas y el presupuesto correspondiente para su contratación, capacitación y para la necesaria inversión en tecnología, aún no ha sido publicada y, por lo tanto, no entra en vigencia. Ante ello, el 2016 será un año de implementación gradual de la ley, con controles aleatorios y una verdadera marcha blanca”.
Si se publica en los próximos días, la primera semana de abril los 14 partidos legalmente inscritos recibirán poco más de 6 mil millones de pesos, distribuidos de acuerdo al caudal de votos y representatividad de cada uno. Es lo que los partidos han llamado la “primera remesa”.

“Básicamente, tenemos gastada la primera remesa”, dice un dirigente, que prefiere mantener esta reflexión en privado.
En promedio, los partidos más grandes, desde la UDI hasta el PC, recibirán entre 1.000 y 200 millones de pesos cada tres meses, estando ambos en los extremos.

Si bien el texto legal establece una serie de ítems y fronteras respecto del destino de los fondos, hay quienes creen que se trata de un espacio amplio de libertad para el uso de los recursos estatales.

No está regulado cuánto van a destinar a campañas y cómo lo van a rendir: la ley autoriza a destinar recursos hacia “la preparación de candidatos a cargos de elección popular”, sin mayores exigencias.

El problema, dicen en los partidos, es que cuando llegue la primera “remesa” las directivas van a enfrentar una fuerte lucha interna entre alcaldes y concejales que van a la reelección, y candidatos, por la distribución y repartición de dichos recursos. Aunque, hay partidos como el PS que tienen patrimonio propio y recursos de sobra.

Este fue precisamente uno de los principales temas que se discutieron en la inauguración del VII Congreso Nacional de Concejales, que se realizó esta semana en Puerto Varas y donde el ex presidente del Consejo Anticorrupción, Eduardo Engel, realizó una fuerte crítica a las leyes de probidad aprobadas desnudando los baches que se enfrentarán en su aplicación práctica en las municipales.

Mientras tanto, los partidos se preparan y buscarán profesionalizar la administración de estos recursos. En el PPD, por ejemplo, los candidatos a la próxima mesa, elegida por consenso en mayo, Gonzalo Navarrete y René Jofré, exigieron a la colectividad la contratación de un equipo de administración compuesto por un abogado y un contador auditor externo.

¿ C ONFIANZAS ROTAS?

La abstención más alta en la historia electoral chilena se registró el 28 de octubre de 2012 en las elecciones municipales, marcando un peak de 60%, en el estreno del sistema de voto voluntario. Un escenario que se repitió en 2013, donde ni la expectativa parlamentaria ni la presidencial fueron suficientes para encantar a un electorado en declive. La cifra alcanzó a un 59%, reavivando las esperanzas de los defensores del voto obligatorio, de revertir la medida.

A casi siete meses del próximo reto electoral, el fantasma de una alta abstención se asoma con más fuerza que nunca: la crisis de confianza política es grave, alimentada por el estallido de los escándalos de financiamiento a la política. Los más pesimistas creen que la desencantada ciudadanía castigará con fuerza a los partidos y sus representantes en la próxima elección municipal. Una situación difícil de medir con anticipación, según expertos electorales. “Es difícil prever cuánto será la abstención, porque la gente tiende a ver que todavía es una obligación votar, por lo tanto no confiesa que no va a votar”, dice Mauricio Morales, investigador de la UDP. Pese a este negro panorama, en los partidos creen que no habrá este llamado “voto de castigo”.

La principal crítica de los partidos hacia el gobierno es que no existe una estrategia desde La Moneda para enfrentar las municipales, más allá de la gestión de recursos en comunas clave o visitas de la mandataria a ciertas zonas. “No hay un relato”, dicen en el bloque.

“Creemos que estas municipales son una oportunidad para movilizar y entusiasmar a los ciudadanos y hacer conciencia de lo relevante que es que participen en las decisiones que afectan al gobierno local. Creemos que no tendremos los niveles de abstención que dicen vamos a tener”, explica el secretario general del PS, Pablo Velozo.

En la Nueva Mayoría exhibieron esta semana cifras que pueden contribuir a ahuyentar el pesimismo: en 79 comunas donde el PPD, la DC y el PS hicieron primarias internas el domingo pasado, votaron casi 60 mil personas. El PS, por ejemplo, registró más de 17 mil votantes en 15 comunas, representando una cifra inédita, considerando que en sus últimas elecciones internas para elegir directiva, de carácter nacional, votaron 32 mil personas.

Este fenómeno se explicaría pues, según expertos, la baja participación política fortalece el voto activista o militante.
En Chile Vamos creen que precisamente la crisis de desconfianza los podría golpear más fuerte que al oficialismo, pues fue en la última elección donde quedó demostrado que el voto “duro” de la Nueva Mayoría es más fiel que el de los partidos de la Alianza por Chile.

SIN RELATO

En medio de la última cena que la presidenta Michelle Bachelet compartió con las máximas autoridades de la Nueva Mayoría en Cerro Castillo el pasado 13 de enero, la mandataria puso un tema sobre la mesa: las elecciones municipales. Según varios de los asistentes, la jefa de Estado solicitó a los presidentes de partidos trabajar con celeridad en vías de lograr pronto un acuerdo municipal. Fue un fuerte llamado al orden que invitaba a reflexionar sobre el futuro de la coalición. Preocupación que ha traspasado a la mandataria hace meses el subsecretario de Interior, Mahmud Aleuy, quien sigue desde primera línea el proceso, dada su experiencia como ex encargado electoral del PS y el bloque.

Tras maratónicas reuniones de los secretarios generales y presidentes, el oficialismo no logra ponerse de acuerdo. Varios culpan al gobierno de este estancamiento en las negociaciones entre partidos oficialistas, pues, afirman, no está cumpliendo su misión de ser un factor de orden. Todo, porque La Moneda no ha sido capaz de encontrar un relato y una estrategia clara. Y ni pensar en la proyección del conglomerado.

La principal crítica de los partidos hacia el gobierno es que pese a este llamado de la presidenta, no exista una estrategia desde La Moneda, más allá de la gestión de recursos en comunas clave, o visitas de la mandataria a ciertas zonas. “No hay un relato”, dicen en el bloque, mientras el gobierno se esfuerza por completar su programa de reformas, enredado en las diferencias entre los propios socios de coalición.

DE DAVID A GOLIAT

En las próximas municipales se pondrá a prueba la real fuerza de los llamados “partidos chicos”. ¿Qué posibilidades de irrumpir en la carrera presidencial tendrán? Serán algunas de las respuestas que se comenzarán a dilucidar a partir del lunes 24 de octubre, cuando amanezcan conociendo verdaderamente si su oferta alternativa a los “partidos grandes” rindió o no algún efecto. Algunos creen que será un gran medidor de fuerza observar si bajo este contexto de descrédito de la política estas agrupaciones lograron penetrar en la ciudadanía. Los pronósticos no son muy alentadores, pues varios analistas estiman que el sistema de voto voluntario perjudicará que nuevos actores vayan a votar, en contraste con la alta movilización de la militancia partidaria.

“La ley que fortalece a los partidos políticos otorga nuevas tareas, facultades, atribuciones (...) pero no ha sido publicada y, por lo tanto, no entra en vigencia. Ante ello, el 2016 será un año de implementación gradual de la ley, con controles aleatorios y una verdadera marcha blanca”, dice el presidente del consejo directivo del Servel, Patricio Santamaría.

Distinto ha sido el camino de estos movimientos de cara a estas municipales. Para algunos, ha sido algo más fácil; para otros, casi una tortura. En Chile Vamos, por primera vez competirán tres listas de concejales: RN y la UDI, además del Partido Regionalista Independiente (PRI) y Evolución Política (Evópoli). Este último logró reunir las firmas para conformarse como partido político justo a tiempo, entrando a la competencia desde la institucionalidad. Según comenta su presidente, Felipe Kast, el desafío es marcar presencia en las 15 regiones: “Tenemos dos desafíos importantes. Ser competitivo en la presidencial y llevar candidatos a las parlamentarias, para consolidarnos ojalá con un número de parlamentarios superior a cinco”, explica.

Pero el electorado de centroderecha tendrá más opciones. Esta será la lista independiente que conformará Amplitud con el movimiento liderado por Andrés Velasco, Ciudadanos. Desde Amplitud afirmaron que en Chile Vamos “están asustados por la cantidad de votos que este pacto las va a quitar”. Pero desde este movimiento ya piensan en grande, apuntando a las presidenciales con una primaria que haga competir al ex ministro de Hacienda con la senadora Lily Pérez. De hecho, ambos comenzarán esta semana una gira nacional para apoyar candidatos.

En la Nueva Mayoría la situación se ve más compleja. La Izquierda Ciudadana (IC) y el Movimiento Amplio Social (MAS) aún no encuentran el espacio para entrar a una de las dos listas ya pactadas (PPD-PR-PC versus la del PS-DC) y evalúan formar una tercera lista. El vicepresidente de la IC, Diego Ancalao, reclama que “el partido fue excluido de las dos listas de la Nueva Mayoría debido a que los partidos tradicionales optaron por privilegiar el viejo criterio de la votación y representación histórica cerrando el crecimiento de los nuevos movimientos políticos”.

Bajo ese contexto el espacio de Revolución Democrática (RD) e Izquierda Autónoma (IA) para formar algún pacto en la Nueva Mayoría ya quedó en el olvido. Desde la IA están a la espera de las elecciones internas que harán este fin de semana para elegir la dirección ejecutiva del movimiento, para después de eso analizar el escenario municipal. Mientras que en RD apuestan por la democracia interna para elegir sus candidatos. El principal problema de RD, movimiento de Giorgio Jackson, eso sí, es que no lograron conseguir las firmas para constituirse como partido legal antes de las municipales, un viejo anhelo del movimiento. Es decir, tienen una alta valoración pública (Jackson es el político mejor evaluado de la última CEP), pero no consiguen seducir a una militancia.

Queremos ocupar la campaña para darnos a conocer. Porque si bien tenemos una buena evaluación de la ciudadanía, aún mucha gente no nos conoce. Aprovechar las municipales para que en comunas y regiones donde todavía no tenemos mucha presencia la gente entienda el proyecto”, explica Sebastián Depolo, coordinador de RD.

Los comicios del 23 de octubre próximo podrían provocar un reordenamiento del mapa político. Un ensayo general de la presidencial y parlamentaria de 2017.