viernes, 17 de junio de 2016

ENCUENTROS...

Un sueño juntos, a la misma hora, en el mismo lugar. Nuestras manos entrelazadas, que juegan a besarse sin parar...y las estrellas que nos miran sin cesar, sonriendo entre ellas por tan bella complicidad.
Unas risas de estruendo equipaje que las despiertan aún más y el fondo del armario conquistando está, tan bellos corazones que se enamoran sin más...
Amo a la vida, amo el amor, ese que regalas sin condición!! Entre algodones de caramelo casi rozando el cielo, escribes versos entre lunas de plata y oro. Allí, en ese trozo de cielo, te espero a la hora del Te quiero!

ERES...

Eres el rocío de belleza que me despierta cada mañana, el mosaico de sonrisas que resoplan tus palabras, un libro abierto en cada madrugada, y un ayer dormido en la almohada. Eres como el sol y la luna eclipsando las estrellas, de día y de noche besando los pasos del amor entre espaldas. Eres ese viento que se llevó mi alma, ese aire que respiro entre suspiros, donde ramos de amapolas despertaron mis sentidos. Eres como el agua, transparente, que me baña en las pinturas de cada día, diferente. La lluvia de versos escondidos tras tu mirada y el mar que calma mis labios en los tuyos. Eres todo eso... y más que todavía no descubro.

SABER QUE EXISTES

En el brillo de unos ojos
se ocultaron las miradas,
unos rostros que sonríen
después de la madrugada.
Una fiesta de confeti
con las plumas de una almohada,
el roce de unos labios
en las sábanas de tu cama.

Caricias de sentimientos
guardados...
en la caja de tus recuerdos.

Unos bombones de chocolate,
unas rosas en la ventana,
la espuma de mis suspiros
que resbalan por tu espalda,
un te quiero firmado
en el corazón de mi alma,
bebiendo la pasión
de cada mirada,
en el brillo de mis ojos
cautivados por tu alma.

jueves, 16 de junio de 2016

UN ATARDECER

Porque cuando menos te lo esperas
todo llega.
Porque cuando menos pensaba en encontrarte
apareciste.
Porque cuando menos soñaba
me hiciste sueño
y realidad.
Porque la vida es una caja de sorpresas,
a cada segundo que pasa,
a cada instante.
Porque ahora vivo
siento
lloro
y río.
Porque son los buenos días
un sol.
Porque son las buenas noches
mil estrellas y una luna,
y despertar otra vez
al encontrarte de nuevo.

Volver a sentir.

Porque hiciste de un atardecer
momentos mágicos
en un mar que se erizaba
con nuestros besos.

A ti

Nagorito.52.

martes, 14 de junio de 2016

ME ABORTARON Y NACI VIVA

A mí me abortaron antes de cumplir seis meses de gestación. Mejor dicho, trataron de abortarme, pero nací viva. Pesé 1 kg 70 gramos y medí 36 cm. Mi mamá biológica me abandonó en el hospital. Estuve tres meses en incubadora, y luego viví cuatro meses en la fundación Coanil. Ahí me fueron a adoptar mis papás, Osvaldo Moreno, mueblista, que en ese entonces tenía 27 años, y Álvara Pinto, dueña de casa, que tenía 32. Ellos no podían tener hijos y ansiaban tener una familia.

Producto del intento de aborto nací con una parálisis cerebral que me afectó la parte psicomotora: no puedo caminar sola, necesito apoyo para poder hacerlo, y también tengo problemas en la motricidad fina. Pero fui al colegio y estudié periodismo en la Universidad Miguel de Cervantes, donde me titulé en 2012.

Hace unos años conocí al amor de mi vida. Nos enamoramos a primera vista y casi dos años después nos casamos. A mi marido nunca le importó mi discapacidad. Queríamos formar una familia, así es que me embaracé y disfruté mucho mi embarazo. Los médicos nos dijeron que mi discapacidad aumentaría con el embarazo, que tendría problemas y que sería muy difícil, pronósticos que nunca se cumplieron. Solo al final de la gestación me empecé a poner nerviosa con el nacimiento de mi guagua.

Trinidad nació sana, de término; pesó 3 kg 20 gr y midió 48 cm. El momento del parto fue muy lindo y emocionante. Yo estaba muy nerviosa, con taquicardia y me tuvieron que amarrar, porque soy espástica y los músculos de mi cuerpo se tensan cuando estoy muy nerviosa. Cuando nació Trinidad, no la pude abrazar, pero me la pusieron sobre mi cuello y ese fue el primer contacto que tuve con mi bebé. Fue un momento maravilloso. Yo, que fui abortada y nací viva, estaba trayendo al mundo a otra vida. Yo, a quien quisieron matar, yo, traía vida.

Mi mamá es el pilar fundamental en mi vida. Me ayuda en la crianza de mi hija, ya que sola no puedo hacerlo. Necesito apoyo en cosas de motricidad fina como mudar y vestir. Tanto para mi mamá como para mí ha sido una experiencia maravillosa cuidar a la Trini, que ya tiene seis meses. Las dos somos mamás de la pequeña, aunque cada una tiene su espacio. Ella está toda la mañana conmigo mientras mi mamá hace las cosas de la casa. Y en la tarde la Trini está con mi mamá y regalonean hasta que llegan mi marido y mi papá a la casa.

Creo que el aborto es el sentimiento más egoísta que puede tener un ser humano, me da rabia que una mujer quiera matar a su hijo. Yo amo mi vida tal y cual es. Quizás yo hubiese tenido una vida más fácil, con menos dolores, disfrutando mi hija de otra manera si no hubiesen tratado de abortarme. A mí me privaron de muchas cosas por causa del aborto y siento lástima por mi mamá biológica. Me imagino que ella debe sufrir por lo que pasó conmigo, porque lo que no se le dice a la madre es que el aborto a veces no resulta... y aquí estoy, viva y con secuelas de ese aborto.

Se habla de los derechos de las mujeres, del derecho a elegir sobre tu cuerpo. ¡Pero no se trata de los derechos de la mujer, sino de los que vienen en camino! De los míos, también mujer, que me arrebataron hasta dejarme inválida. Estoy totalmente en contra del aborto. Mi familia es mi mayor tesoro y defiendo la vida en toda circunstancia.

Gabriela Massiel Moreno P.

MAS TIEMPO A LOS VIDEOJUEGOS,MENOS A LA LECTURA

"Se presentará un nuevo episodio del juego "Assasins' Creed", una saga que tiene embelesados a mis nietos colchagüinos. Como a mí me gustaba la saga de "El Corsario Negro", de Salgari, y a mi papá la saga de Dumas, "Los tres mosqueteros"..."

Nicolás Luco Pierdo cada vez que "videojuego" con mis nietos. Son expertos, varios pasan horas ante la pantalla (no leen mucho).

Mañana en California abre la feria E3 y 50 mil personas llegarán a ver lo último en videojuegos.

Se presentará un nuevo episodio del juego "Assasins' Creed", una saga que tiene embelesados a mis nietos colchagüinos. Como a mí me gustaba la saga de "El Corsario Negro", de Salgari, y a mi papá la saga de Dumas, "Los tres mosqueteros".

"Assasins' Creed" recorre diversos períodos históricos y los jugadores aprenden de culturas y personajes de otras épocas: Egipto, el Renacimiento, China, Londres del siglo XIX.

Margarita Eggers, directora del Plan Nacional de Lectura en Argentina ( planlectura.educ.ar ) propone "Videojuegos para hacer y aprender en la escuela: lectura y TIC". Reúne a los alumnos para que cuenten sobre lo que están jugando y luego les ofrece libros sobre los temas de los juegos. Se podría hacer algo así con "Assasins' Creed": ir desde el juego al libro.

Del sitio web del Plan chileno de lectura ( plandelectura.gob.cl ) bajé "Fanfiction, ¿una oportunidad de fomento lector?", de Moisés Hidalgo, Stephanie Ríos y Karen Vera. Muestra jóvenes que están escribiendo y leyendo "fanfics" (cuentos basados en éxitos, como "Harry Potter", "Crepúsculo" o "Loft"). Otra avenida juvenil de creación escrita y lectura.

Las obras están en los sitios web fanfic.es , fanfiction.net y más. ¿Amateurs? Algunos han triunfado, logrando publicar libros en papel. Francisca Solar lleva cuatro libros publicados, uno traducido a cuatro idiomas.

Hay que hacer las paces entre la lectura y la internet.

Consulté al ingeniero UC Pedro Cori, que sigue un máster en Juegos y Medios en la U. de California; fue lapidario: reconoce la necesidad de material interactivo para la escuela, pero "fuera del contexto académico, los niños jamás van a jugar un juego 'educativo' por sobre uno puramente lúdico".

Cree que es posible conseguir que jóvenes investiguen en internet o en libros al buscar conocimientos necesarios para cumplir metas en un juego que realmente les interesa.

Hay nuevos juegos, me explica, que se basan en narrativa, se mezclan con otros medios y buscan la interactividad. Cita: "Her Story", "Read Only Memories" o "Undertale", donde la narrativa es lo más importante "y en varios casos requieren bastante lectura". La narrativa es contar cuentos, tanto en la tradición oral como en la escrita.

Imagina que, si lográramos montar un sistema de recompensas e interacción social, y consiguiéramos una masa crítica de usuarios, podríamos tocar las motivaciones que hoy se usan en los juegos para conseguir que la gente lea.

La solución no parte en oponer videojuegos a la lectura.

Tal vez la solución sea escribir libros fuertes. Siguiendo a Franz Kafka (citado por Pedro Gandolfo): "Un libro debe ser el hacha que quiebre el mar helado dentro de nosotros".

EL CRISTO ROTO

"No es raro que este tipo de fenómenos ocurra en las manifestaciones. No es culpa de quienes las organizan, sino del clima que ellas generan: la sensación transitoria de que no hay reglas, que por un momento los límites se disolvieron y que, por fin, las pulsiones tienen su hora...".

Carlos Peña

La imagen de una turba enardecida haciendo trizas una imagen de Cristo crucificado es simplemente espeluznante. ¿Qué puede explicar que un grupo de jóvenes planifique el asalto a una iglesia, se haga de una imagen venerada por los creyentes, la saque a la calle y la destruya? ¿Qué razón puede haber para tamaña estupidez, para ese acto gigantesco de irracionalidad, para ese escupitajo?

Por supuesto, el incidente del Cristo roto -una pálida manera de designar la ofensa, sin duda dolorosa, causada a miles y miles de creyentes- no es más que un ejemplo de otros incidentes de parecida irracionalidad que, con una frecuencia exasperante, ocurren.

Es difícil encontrar una explicación para ese tipo de hechos; pero es posible ensayar algunas.

La más obvia es que se trató de una turba. Una turba, al igual que una masa, según la vieja descripción de Freud, derrota la delgada capa de censura y de racionalidad que contiene y logra cercar, sujetándola dentro de límites manejables, la parte animal que habita en todos los seres humanos. Basta que un grupo de personas suficientemente grande, alimentada por el combustible de una pulsión, por el sonido tribal de los tambores y los gritos, experimente el placer y el abrigo del anonimato y de la manada, la transitoria sensación de que la censura no existe, el arrullo de las consignas y los carteles, la transitoria sensación de hermandad que produce la simple emoción, para que en cada una de ellas brote y florezca la irracionalidad, ese rasgo que habita el alma humana y que, a la menor oportunidad, toma las riendas.

Por eso no es raro que este tipo de fenómenos ocurra en las manifestaciones. No es culpa de quienes las organizan, sino del clima que ellas generan: la sensación transitoria de que no hay reglas, que por un momento los límites se disolvieron y que, por fin, las pulsiones tienen su hora.

Esa es una primera explicación. Pero todavía hay otra.

La insinuó Felipe Berríos. Berríos dijo que este acto era el fruto de jóvenes hastiados por el consumo.

A primera vista la explicación de Felipe Berríos parece una exageración (¿acaso esos jóvenes no se quejan también de los excesos del lucro y del consumo?); pero cuando se la mira más de cerca equivale a una ajustada descripción de la realidad. Quienes tienen hoy entre 16 y 21 años constituyen la generación que, en toda la historia de Chile, ha dispuesto de los mayores niveles de bienestar material y simbólico; en una palabra, de consumo. Se trata de jóvenes que han experimentado una notable movilidad intergeneracional. Es probable que ese fenómeno haya alimentado en cada uno de ellos una gigantesca sensación de narcisismo y omnipotencia que se suma a la natural falta de control de impulsos que impera en la adolescencia: la idea de que basta que algo sea afirmado por la propia voluntad para que, entonces, sea definitivo, la absurda convicción de que sus ocurrencias ocultan la verdad definitiva y están amparadas por una indudable justicia, la creencia en que lo que ellos no logran comprender (por ejemplo, el misterio que la Cruz ejemplifica), simplemente no tiene razón alguna, ni derecho, de existir (ni siquiera en imagen).

En fin, se encuentra todavía lo que Durkheim, uno de los fundadores de la sociología, en un texto acerca de la educación, llamó, con expresión inmejorable, "el mal del infinito".

Una de las funciones de la educación y de la política, pensó Durkheim (y, debió agregar, de los profesores y los adultos), consistía en poner las abundantes pulsiones que habitan en los seres humanos y las expectativas que ellos acarician dentro de límites que las hagan manejables. Ello suponía, agregó, que la política y la educación debían ser capaces de dibujar un horizonte que confiriera un sentido a esas pulsiones y esas expectativas para que así ellas pudieran conciliarse con los límites de lo real. Cuando ello no ocurre, dijo Durkheim, las personas se contagian con la peor de las patologías, el mal del infinito: el deseo sin límites de todo y la disolución del principio de realidad, algo que solo puede acabar en la frustración y en la anomia.

Durkheim da en el clavo.

Él ayuda a develar la paradoja de ese Cristo roto en la Alameda: fue el mal del infinito el que motivó la profanación de esa imagen, la incapacidad de todos esos jóvenes enfundados de negro -que se aleonaban unos a otros con tambores y gritos tribales- para contener sus deseos y comprender que la vida en común impone renuncias y que el infinito no es, desgraciadamente, de este mundo.