domingo, 24 de julio de 2016

Junto A Ti Por Siempre Estare.

El atardecer se aproxima
La hora de estar a tu lado se acerca
La necesidad de tenerte se acrecenta
Solo tú estas en mi corazón.

Tus ojos ansiosos esperan mi llegada
Una vez más en tus brazos
Refugio de atardecer,
Ténue luz nos acompaña.
El mar nos envolvió
Marejadas de pasión
Me pierdo en tu oceano
mis brazos buscan salvación.

Como luna en el horizonte
me reflejo en tu mar
Poco a poco te adentras en mi.
Naufragos parecemos

No deseamos ser rescatados
nos hundimos una y otra vez
la respiración nos faltaba
me aferro a ti !

Mi pelo en tu cara te provoca
mi silueta cual sirena es agitada
azotados por las olas
a la orilla fuimos llevados
agotados nos abrazamos
esperando el amanecer.

Junto a ti... Junto a ti
Por siempre estaré!

Magali eres mi abundancia de vida
Nagorito52.
,

domingo, 17 de julio de 2016

RESUCITACIONES CLINICAS.


   «No me cabe duda de que nos encontramos ante una mente en acción
         […]. Y está perversamente empeñada en que nunca podamos demostrar
         su existencia»
                                                                                                               Randall Sullivan

a ciencia estudia hoy los episodios protagonizados por personas que habiendo sufrido
muertes clínicas más o menos prolongadas, regresan a la vida y narran de manera ví-
vida inquietantes experiencias que trascienden el mundo material, pudiendo describir de
manera exacta y detallada el entorno en que se encontraban cuando supuestamente esta-
ban por completo inconscientes e incapaces de observar lo que estaba teniendo lugar a su
alrededor4
. Sin embargo, no obstante la recopilación y clasificación metódica de estos
testimonios, la ciencia es incapaz de demostrar o negar la existencia real de ese orden de
realidad trascendental descrito por los que lo han experimentado en el contexto de la
muerte clínica. Es así como, paradójicamente, estamos obteniendo y estudiando cada vez
más «señales» de otro mundo, pero al mismo tiempo y a pesar del avance de la ciencia,
somos cada vez más impotentes para llegar a conclusiones indiscutibles con fuerza de ley
en relación con ese mundo y con quienquiera que se encuentre detrás de él. La única forma
de acceso a este mundo sigue siendo, entonces, la fe; esta exige una decisión de la voluntad
para la que la ciencia no puede ni podrá nunca proveer suficiente apoyo al punto de que la
fe se llegue a convertir en una decisión absolutamente lógica y racional. El «salto de la fe»5
sigue siendo entonces ineludible para todo el que pretenda ser cristiano. Hoy por hoy es
muy difícil seguir negando, desde una perspectiva científica, que nos encontramos ante
una mente en acción, la mente de Dios, pero también es cada vez más claro que nunca
podremos demostrar su existencia, no debido a una intención perversa de la mente divina,
sino a que Dios no quiere forzar nuestra decisión respetando así la libertad de decisión que
nos otorgó, decisión que una vez tomada a favor de Cristo conforme a su revelación en la
Biblia y en la historia, nos permite disfrutar del deleite de vivir por fe y no por vista
(2 Cor 5:7). Así pues, las resucitaciones clínicas de hoy pueden, guardadas las proporcio-
nes, cumplir nuevamente el papel que cumplió en su momento con algunos la resucitación
milagrosa de Lázaro:
                    Muchos de los judíos [...] fueron a ver no solo a Jesús sino también
                    a Lázaro, a quien Jesús había resucitado [...] por su causa muchos
                                       se apartaban de los judíos y creían en Jesús.
                                                                                                                    Juan 12:9, 11 nvi

CAMBIOS INESPERADOS

"Hay páginas para hombres, otras para mujeres, otras para homosexuales, en fin, para lo que sea. Y hay mujeres y hombres que declaran que quieren tener sexo con otro/a, pero nada serio. Y eso no desata el castigo divino, es parte de las reglas del juego..."

Paula Serrano

Es un lugar común decir que la internet nos ha cambiado la vida. El concepto del tiempo y del espacio, dos variables tan importantes en las relaciones humanas, nos cambiaron también. Lo que no muchos saben es que ahora el "mercado del amor" también es posible entre desconocidos por internet. Antes, para conocer a personas con las cuales podíamos coquetear o salir o pololear o casarnos, la red la proporcionaban las amigas y la familia. La fiesta de cumpleaños de alguien podría tener como resultado el encuentro entre un hombre y una mujer que luego serían un matrimonio.

Esto tenía sus seguros incorporados. En particular, la clase y el estatus. En las fiestas o juntas se conocían gente parecida a uno. La selección se hacía menos riesgosa.

Hoy, hay redes para conocerse, para realizar citas con el propósito de tal vez comenzar un amor o una amistad. Los requisitos los pone quien ingresa. Debe declarar si quiere salir y hacer amigos o si quiere una aventura o si anda buscando pareja seriamente. Esos filtros funcionan. Y es así como algunos matrimonios exitosos han nacido de ese primer contacto.

La primera reacción de sociólogos y psicólogos ha sido la de preguntar en qué sociedad vivimos. Y con razón. Es un cambio mayor. Sin embargo, si dejamos prejuicios de lado y miramos esa sociedad en la que vivimos resulta una consecuencia más del estilo de la vida moderna. Primero tomemos las distancias y el tráfico de la gran ciudad. Después está el tamaño de las casas, la falta de dinero y el estilo de las fiestas públicas donde la música casi no permite hablarse. Sobre todo para quienes ya pasaron la universidad, que era el lugar perfecto para conocer otros mundos y encontrar parejas o amigos adecuados. En cambio, en el silencio de las noches de soledad, mujeres y hombres se buscan de nuevas formas. Y resulta. Porque hay filtros importantes que hacen los encuentros seguros.

Hay páginas para hombres, otras para mujeres, otras para homosexuales, en fin, para lo que sea. Y hay mujeres y hombres que declaran que quieren tener sexo con otro/a, pero nada serio. Y eso no desata el castigo divino, es parte de las reglas del juego.

No sirve asustarse ni escandalizarse con las nuevas formas como la sociedad va reemplazando lo que se va perdiendo. Puede gustarnos o no. Eso es individual y privado, pero no podemos estigmatizar aquello que la sociedad va encontrando en sustitución al pasado.

"Hoy, hay redes para conocerse. Para realizar citas con el propósito de tal vez comenzar un amor o una amistad".

CAMILA VALLEJOS VERSUS RODRIGO VALDEZ

No fue una rencilla. Ni un acto de indisciplina. No fue una diferencia entre los resabios del utopismo juvenil y la resignación de la madurez. Fue, en cambio, un síntoma: la disputa puso en escena uno de los movimientos subterráneos de la vida pública chilena...".

La discrepancia entre la diputada Camila Vallejo y el ministro Rodrigo Valdés acerca de la mejor forma de financiar la educación pública -si con subsidios en proporción a la asistencia o en base a factores, digamos, sociales- ilustra uno de los fenómenos más significativos de la esfera pública chilena.

No fue una rencilla. Ni un acto de indisciplina. No fue una diferencia entre los resabios del utopismo juvenil y la resignación de la madurez. Fue, en cambio, un síntoma: la disputa puso en escena uno de los movimientos subterráneos de la vida pública chilena.

La tensión entre la política y la economía.

Durante la dictadura, la política, el manejo del poder estatal, lo inundó todo y subordinó a tal punto a la economía, que las reformas orientadas al mercado, en vez de ser el fruto de la evolución espontánea con que soñó Hayek, fueron el resultado de la simple imposición coactiva. Un régimen económico liberal fue el fruto de la máxima concentración de poder estatal que recuerde la historia de Chile.

La política subordinó entonces a la economía.

Pero una vez que la dictadura se acabó y la democracia fue recuperada, el asunto se invirtió. La economía comenzó a subordinar a la política. La ciudadanía comenzó a probar los frutos de la modernización -el árbol del bien y el mal- y la política, preocupada de que el bienestar material no se extinguiera, dejó que la economía y sus cultores tuvieran la última palabra.

La economía subordinó ahora a la política.

Es una de las paradojas del Chile contemporáneo: protagonismo de la política y del Estado en el momento de la instauración del modelo liberal; subordinación de la política y el Estado en el momento de la recuperación democrática.

Ese es el fenómeno que esta semana pusieron en escena la diputada Camila Vallejo y el ministro Rodrigo Valdés. El ministro, como el último representante de los technopols, los técnicos que intentan esgrimir su saber técnico para imponer su voluntad. La diputada, como la primera representante de la política que intenta imponer la suya esgrimiendo el dibujo de una realidad que no es, pero que podría ser.

Cada uno de ellos -el ministro Valdés y la diputada Vallejo- representan un modo diametralmente distinto de concebir la política.

La diputada Vallejo piensa que la tarea de la política es mover los límites de lo posible y su cita favorita podría ser una de Weber (un liberal, dicho sea de paso). El político sabe, decía Weber, que en este mundo nunca se consigue lo posible sino a costa de perseguir una y otra vez lo imposible. El ministro Valdés, en cambio, piensa que es la economía la que detecta los inmutables límites. Para él, el político sabe qué quiere, pero es el economista quien sabe cómo obtenerlo. Y el cómo indica que a veces el qué no es simplemente posible. La cita que el ministro podría esgrimir una y otra vez es una de Freud: la infelicidad y la renuncia son el precio de la civilización (o de la modernización).

Por supuesto, la tensión entre esos puntos de vista no se zanjará durante este gobierno y es probable que, alimentada por los cambios generacionales (de los que la presencia encontrada de Valdés y Vallejo es también una muestra) continúe todavía por algún tiempo.

Y seguro que más temprano que tarde también encontrará expresión en la derecha.

Hasta ahora -y después que Cruz Coke (Eduardo) pasó a ser un recuerdo- la derecha se identificó con el espíritu más bien tecnocrático, con la idea de que la racionalidad instrumental debe guiar, con esmero y con rigor, la vida colectiva. Apartarse de eso, siempre ha tenido para ella el feo rostro del populismo. Pero -atención- poco a poco ha ido cundiendo entre los más jóvenes (de nuevo la cuestión generacional) la convicción de que uno de los defectos de la derecha ha sido el descuido de la especificidad y la autonomía de la política.

Solo falta que aparezca la figura que encarne esa convicción.

Cuando ello ocurra -ahora sí que sí- la sociedad y la política chilena estarán viviendo un nuevo ciclo. No necesariamente mejor.

Solo nuevo.

Para ti que vas en el metro

Columna de Eduardo Waingortin:

Un antiguo relato cuenta de un cochero que transportaba gente entre dos pueblos. Él lograba hacer cuatro viajes por día, a cierta velocidad. Sin embargo, sucedió que, por la antigüedad del carruaje y las piedras del camino, se rompió una rueda. El repuesto tardaría un mes en venir de la gran ciudad. En ese momento, el cochero decidió arreglar lo que quedaba de la rueda, pero tuvo que disminuir la marcha y sólo logró hacer un viaje de ida y vuelta por día.

Al principio el cochero se sintió pésimo. La poca velocidad del carro lo frustraba y menos gente quería tomar aquel viaje. Sin embargo, en poco tiempo descubrió que en su camino, el mismo que había realizado tantas veces, había plantaciones de hermosos frutales, campos de girasoles, algunas casas muy bonitas e, incluso, logró divisar un santuario encima de una colina.

Pasó el mes y llegó el repuesto, pero la experiencia de andar despacio por el camino, por la vida, lo cambió. El hombre devolvió el repuesto para seguir andando lento, pero percibiendo los detalles de la vida.

Tú que vas en el Metro. Lee estas líneas y piensa si no vamos demasiado rápido en la vida y si no nos perdemos demasiados paisajes y momentos. Mientras nuestros hijos crecen o en nuestra vida ocurren episodios que queremos olvidar o al mismo tiempo recordar, muchas veces no llegamos ni siquiera a darnos cuenta de lo que tenemos en la vida.

Claramente es difícil bajar la marcha. La consigna de la sociedad de hoy es acelerar, corre y no pierdas el tiempo. Tal vez, debemos ser capaces de cambiar esta actitud y ser más consciente de lo que nos pasa, de lo que nos rodea y así disfrutar. Veámos la parte buena del paisaje más hermoso que nos brinda cada día: nuestra vida.

A ti que andas en el Metro, que goces de un muy buen día y trata de correr menos y gozar más.

LA COBARDÍA.

" NADA es más cobarde que fingirse valiente delante de Dios"
                                                                                                          BLAS PASCAL.

Cobardía y valentía son nociones enfrentadas y antagónicas. La primera es despreciada y censurable ( Ap. 21:8). La segunda es elogiada y deseable (Jos 1:7 -9). Con todo, a no ser que esten en juego asuntos de vida o muerte,  el cobarde no suele generar más que algo de fastidio en los que lo rodean , sobre  todo si su cobardia  se limita a asuntos triviales como por ejemplo, el miedo a los ratones o el temor a las inyecciones, entre otras tantos. Pero lo que si se puede agravar la cobardia  y la percepción que otros tienen del cobarde es el fingimiento ostentoso y desafiante por el cual este presume ser valiente sin serlo. Podemos tolerar la cobardia por si sola, pero no la cobardia unida a la hipocresía( Le. 12:1) . Y esto es así porque sabemos a qué atenernos con un cobarde en una situación extrema, pero no con el que además de cobarde, es hipócrita. En otras palabras, no edtamos engañados ni con expectativas irreales respecto del cobarde manifiesto, pero sí lo solemos estar en el caso del cobarde encubierto que presume de valentía , con evidente riesgo para nuestra vida sí, engañados, hemos depositado nuestra confianza en quien creíamos valiente. Por eso la cobárdia maxima es la del cobarede que se finge valiente. Porque aun para reconocerse cobarde se requiere algún grado de humilde valentía . Valentía mínima de ña que carece el cobarde que finge. Ahora bien, el ser confrontados personalmente por un Dios justo y santo debería ser algo intimidante en grado sumo para toda persona consciente de su pecado . Aquí la cobardía estaría más que justificada para todos los seres humanosy debería  incluso ser la norma. Ante Dios el tratar de huir por nuestra vid a sería algo de simple sentido común. Es, pues, inútil pretender resisrirnos y luchar contra Dios finguiendo valentía y la única manera de triunfar cuando nos enfrentamos a Dios es, entonces, rindiéndonos por completo a Él . Porque lo único que se logra al fingir valentia ante Dios es, como en el caso del emperador romano Juliano, apodado "El  Apostata", o el más recientd de José Stalin, un puño inpunemente kevantado al cielo , en postrero y desesperado  gesto   de fingida pero totalmente infructuosa valentía :
                                    El impio se ve atormentado toda su vida, el desalmado tiene los años
                                         contados[...] y todo por levantar el puño contra Dios y atreverse
                                                                      a desafiar al Todopoderoso.
                                                        ,                                                                ^Job 15: 20, 25 NVI.  

            

sábado, 16 de julio de 2016

GRACIAS ERIKA

La dura revelación de Erika Olivera de los abusos que sufrió por parte de su padrastro cuando niña, sigue dando que hablar. Se ha puesto sobre el tapete de la discusión la posibilidad de que los abusos sexuales a menores de edad no prescriban. Y endurecer sus penas. Como sea, junto con revisar las sanciones, debemos trabajar por medidas preventivas más eficaces, de manera que nunca más un menor de edad viva y sufra lo que padeció Erika. Gracias por su valentía, coraje y ganas de vivir. Nos ha obligado a revisar la forma en que encaramos la violencia infantil y al interior de las familias.

Junto con esta revelación, se ha puesto en entredicho la labor que cumplen instituciones de ayuda a los menores, sobre todo el Sename, que atiende a más de 10 mil niños en residencias de protección en todo Chile.

No debemos olvidar lo fundamental: la realidad de las familias en Chile es precaria y cuna de muchos abusos. En miles de familias, la estabilidad, la protección, expresada en un papá protector y una mamá que asegure el afecto necesario, simplemente no existen. Según la Unicef, tres de cada cuatro menores en Chile son maltratados en sus casas. Para protegerlos, los tribunales los derivan a hogares, donde muchas veces, fruto de la precariedad, vuelven a sufrir abusos.

Gracias a Dios y a la generosidad de muchas personas, existen instituciones como María Ayuda, donde se proporciona a los menores en situación de riesgo o que han sufrido abusos, un ambiente acogedor, la posibilidad real de reconstruir vínculos sanos, contando con una infraestructura adecuada que asegure su dignidad.

Es cierto que hay un problema grave de insuficiencia de recursos, pero se trata más bien de responder si somos o no capaces como sociedad de garantizar los derechos fundamentales de nuestros niños. Urge tomar medidas concretas que garanticen esos derechos, tanto en sus propias familias (la no prescripción, por ejemplo, de los abusos sexuales) como en el caso de aquellos niños acogidos en hogares de protección.

Las familias tienen que ser, como dijo el papa Francisco hace un tiempo, "un lugar de vida y no de muerte". No perdamos de vista, especialmente en la atención de nuestros niños maltratados, a la familia, porque en la medida que éstas vuelvan a ser sanas y fuertes, a través de una terapia familiar que debemos otorgarles, ellos tendrán el espacio para crecer con dignidad. Su grito desesperado es por un papá y una mamá que los quieran y es obligación de todos escuchar su clamor.

Que la historia infantil trágica de Erika Olivera no se repita nunca. Tenemos en ella un doble ejemplo: de deportista y mujer valerosa, que busca el bien de los jóvenes y niños en Chile con un combate frontal contra los abusos.