domingo, 24 de julio de 2016

EL NIÑO Y LA MESERA

La historia de un niño que sorprende a una mesera con un simple acto...
En los días en que un helado costaba mucho menos, un niño de 10 años entró en un establecimiento y se sentó a una mesa.

La mesera puso un vaso de agua en frente de el.

- ¿Cuánto cuesta un helado de chocolate con cacahuates? preguntó el niño.

- Cincuenta centavos, respondió la mesera.

El niño saco su mano de su bolsillo y examinó un número de monedas.

- ¿Cuánto cuesta un helado solo?, volvió a preguntar.

(En ese momento habían algunas personas que estaban esperando por una mesa y la mesera ya estaba un poco impaciente).

- Treinta y cinco centavos, dijo ella bruscamente.

El niño volvió a contar las monedas.

- Quiero el helado solo, dijo el niño.

La mesera le trajo el helado, puso la cuenta en la mesa y se fue.

El niño terminó el helado, pagó en la caja y se fue.

Cuando la mesera volvió, ella empezó a limpiar la mesa y entonces le costo tragar saliva con lo que vió... Allí, puesto ordenadamente junto al plato vacío, habían veinticinco centavos... Su propina!

El consejo de la historia:
¡Jamás juzgues a alguien solo por las apariencias! y ¡siempre considera que aquellos a quienes sirves pueden darte una sorpresa!

AUXILIO EN LA LLUVIA

Una historia de ayuda desinteresada con un final inesperado... Empezó con el auxilio a una señora de edad avanzada en una noche de lluvia...

Una noche, a las 11:30 p.m., una mujer de edad avanzada estaba parada en el acotamiento de una autopista, tratando de soportar una fuerte tormenta. Su coche se había descompuesto y ella necesitaba desesperadamente que la llevaran.

Toda mojada, ella decidió detener el próximo coche.

Un joven se detuvo a ayudarla, a pesar de la fuerte lluvia.

El joven la llevó a un lugar seguro, la ayudó a obtener asistencia y la puso en un taxi. Ella parecía estar bastante apurada, así que anotó la dirección del joven, le agradeció y se fué.

Siete días pasaron, cuando tocaron la puerta de su casa. Para su sorpresa, un televisor pantalla gigante a color le fue entregado por correo a su casa. Tenía una nota especial adjunta al paquete. Esta decía:

"Muchísimas gracias por ayudarme en la autopista la otra noche. La lluvia anegó no solo mi ropa sino mi espíritu. Entonces apareció Usted. Gracias a Usted pude llegar al lado de la cama de mi marido agonizante, justo antes de que muriera. DIOS lo bendiga por ayudarme y por servir a otros desinteresadamente.

Sinceramente, la Sra. Fernández"

El consejo de la historia:
¡No esperes nada a cambio cuando ayudes a otros!.

LA PREGUNTA DEL EXAMEN.

Una simple pregunta en un examen, que nos recuerda la importancia que tienen todas las personas que conocemos...

Durante mi segundo semestre en la escuela, nuestro profesor nos dió un examen sorpresa.

Yo era un estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que leí la última:

¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela?

Seguramente este era algún tipo de broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Ella era alta, cabello oscuro, como de cincuenta años, pero, ¿cómo iba yo a saber su nombre?

Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco.

Antes que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del exámen.

Absolutamente, dijo el profesor.

En sus carreras ustedes conocerán muchas personas. Todas son importantes!!!. Ellos merecen su atención y cuidado, aunque solo les sonrían y digan: ¡Hola!

Yo nunca olvidé esa lección... También aprendí que su nombre era Elena.

LA INJUSTICIA

La conmovedora historia de un hombre, encarcelado injustamente, que tiene la capacidad de visualizar en la injusticia, un motivo para continuar y ser mejor...

Ella, su madre, contemplaba con infinita tristeza a su hijo, era día de visita y a los reos se les permitía una breve entrevista, el hombre maduro, detenido injustamente, tenía ya varios meses en la cárcel, era una celda inmunda llena de ratas, moscos, arañas, sin ventanas con un calor agobiante y húmedo, ella veía ahora a un hombre que día a día se deterioraba más, los colores se le habían escapado del rostro, la piel mostraba erupciones purulentas, pero la más profunda herida era la injusticia que lo sumergía en una profunda depresión y en ese momento frente a frente con el ser que más amaba, él exclamó:

- ¿Por qué? ¿Por qué yo?

A lo que ella simplemente y en tono de consuelo contestó:

- Así lo quiere DIOS

Y su hijo respondió:

- ¿Acaso DIOS desea el mal, la injusticia y el sufrimiento de sus hijos? No madre, así no es, si algo me lastima profundamente es ver sufrir a mis hijos como seguramente tú ahora lo sientes. Creo sinceramente que DIOS sufre conmigo, y su dolor ha de ser tan profundo no sólo por mí que soy solamente uno más entre millones de víctimas de la injusticia y la maldad que es obra exclusiva de seres humanos depravados y sin valores.

El mal existe para que surjan guerreros que venciéndolos nos lleven a un mundo más humano y justo, creo madre que debemos pedir perdón a DIOS pues con el también cometemos la misma injusticia que han hecho conmigo, él nunca tiene ninguna responsabilidad de lo que a mí me sucedió, esto es obra de los seres humanos, no de DIOS.

El infierno existe y está en las cárceles, en los asilos de viejos abandonados, en los leprosarios, en los muladares en donde se violan a seres inocentes, en tugurios donde se drogan hasta convertirse en masas babeantes y sin razón, cuando existen niños que por no tener unos cuantos centavos se quedan ciegos para siempre; sí, existe el infierno, en la guerra fratricida, en la mutilación de seres humanos, cuando una madre sin sentido abandona a sus hijos, cuando un depravado viola a un pequeño; sí, el infierno existe y lo más impresionante es que lo hemos creado los propios hombres y mujeres sin escrúpulos, por ambiciones y codicias bastardas y como nosotros lo hemos creado solamente a nosotros corresponde destruirlo.

El mal nos debe impulsar a la evolución, nos muestra nuestras propias equivocaciones, así el mundo ha avanzado venciendo el absurdo que los seres humanos hemos creado. ¿Por qué yo? Te pregunté hace un momento y creo que encontré la respuesta; para que esta amarga experiencia se convierta en fuerza, la adversidad en aliento, lo negativo en positivo... Está en mí, la decisión de convertirme desde ahora en un guerrero de luz para contribuir a que los infiernos desaparezcan y aportar mi vida para construir un mañana en que la justicia y la bondad sean las estrellas que conduzcan nuestro existir, entregando a DIOS al momento de morir mi pequeña contribución en la grandeza de su creación...

“Tal vez tú no te encuentras en esta cruda situación, pero con seguridad atraviesas varias pruebas en tu vida que te hacen daño, depende de tu actitud para que puedas convertir la injusticia en un motivo para continuar y ser mejor. La circunstancia de hoy no debe determinar tu futuro, tienes la opción de decidir y convertir el daño y la injusticia, en los impulsores de tu Triunfo..."

EL PIANISTA

Hay personas que quisieran dar media vida para lograr lo que otros han conseguido y también, existen aquellas personas que dieron más de media vida para alcanzar sus sueños en la vida... A cuál de los dos perteneces tú?...

La sala de conciertos estaba completa; es más, se observaban en la parte de atrás algunos asistentes de pie, urgiendo la presencia del artista; los boletos se habían agotado un mes antes de su presentación; uno de los mejores pianistas del mundo era el protagonista de tan grande

A la hora en punto de iniciar, apareció en el escenario. La ovación no se dejó esperar, se hizo un profundo silencio, y sin más se escucharon las primeras notas de la Polonesa de Chopin. Conforme iba avanzando en su magistral ejecución vimos la transformación del artista; la pasión iba creciendo, su rostro manifestaba una profunda concentración que se reflejaba en cada nota con una emoción que más pareciera estar tocando con el corazón que con las manos. El sudor cubrió su frente, su cabellera se fundía con el ritmo de su música. El éxtasis en la parte alta de su concierto no era exclusividad del artista, los asistentes estaban paralizados y en sus rostros se reflejaban las pasiones que el músico les transmitía. Con el violento movimiento final se cerró la magistral ejecución; los aplausos fueron desbordantes, el público de pie lanzaba gritos de júbilo y de felicitación. El artista tuvo que volver al escenario en cinco ocasiones más para recibir el tributo de sus admiradores.

Ya una vez en su camerino, los más importantes personajes de la ciudad tuvieron el privilegio de saludarlo personalmente, y entre ellos, se encontraba una distinguida dama que hizo el siguiente comentario:

- Maestro, ha tocado en forma por demás magistral, yo daría la mitad de mi vida por ejecutar un concierto como usted lo ha hecho hoy.

El artista humildemente le contestó:

- Yo, ya lo he hecho señora.

La admiradora agregó:

- Sé que se ha preparado durante muchos años, pero explíqueme, ¿de dónde le sale toda la fuerza que usted transmite?

- De la pasión que siento por lo que hago. Ella es la impulsora que me hace lograr todo en plenitud. Nunca he podido ejecutar una pieza si primero no la siento y cuando logro despertar esa musa mágica dentro de mí que es la pasión, sé que toco, porque la siento en el alma. De hecho, no creo que nada grande se pueda lograr sin ella; es la fuerza que nos ha permitido tener magistrales obras de arte, iniciar grandes proyectos, es la impulsora de la creatividad, es la fuente de energía más poderosa que radica en el corazón de todos los seres humanos.

Atrevámonos a reconocer en nosotros la pasión que tenemos dentro para realizar la mejor obra de arte en nuestra vida, siendo lo que somos, teniendo lo que tenemos y aún faltándonos lo que nos falta, por la pasión podemos brillar y hacer la diferencia en nuestro hogar, en la fuente laboral, en la sociedad.

Si reconocemos esa pasión en nuestro interior podríamos hacernos diferentes y dar lo mejor siempre y no cada vez que nos sintamos alegres solamente. Ser mejor cada día no depende de nuestro estado de ánimo, depende de lo que nos creamos capaces de alcanzar aún a pesar de nuestras limitaciones. La pasión activa el deseo, el ser mejor lo culmina nuestra decisión.

PARA: TODOS LOS EMPLEADOS DE SU JEFE : CODIGO DE VESTIMENTA


Le sugerimos que venga vestido de acuerdo a su salario. Si lo vemos calzando unos Prada o con una cartera Gucci, asumimos que usted está financieramente bien, por lo tanto no necesita un aumento de sueldo. Si se viste pobremente, usted necesita aprender a manejar su dinero mejor, para que así pueda comprar mejor calidad de ropa; por lo tanto, usted no necesita un aumento de salario. Si usted viste termino medio, usted está exactamente donde tiene que estar y tampoco necesita un aumento de salario.

DÍAS POR ENFERMEDAD:
De ahora en adelante no aceptaremos un certificado médico como prueba de que estuvo enfermo. Si usted puede ir a la oficina del médico, usted puede venir a trabajar.

CIRUGÍA:
Todas las cirugías están prohibidas. Mientras usted trabaje aquí, usted necesita todos sus órganos. Nosotros lo contratamos a usted intacto.. El que se le remueva algo constituye una violación al contrato laboral.

DÍAS PERSONALES:
Todo empleado recibirá 104 días para uso personal durante el año. Estos se llaman Sábado y Domingo (siempre y cuando no sea necesaria su presencia cualquiera de esos días por así ameritarlo las cargas de trabajo).

DÍAS DE VACACIONES:
Todos los empleados de la empresa tomarán sus vacaciones en la misma época, todos los años. Los días de vacaciones serán los siguientes: Enero 1º y Diciembre 25.

DÍAS POR FUNERAL:
No hay excusa para faltar al trabajo No hay nada que usted pueda hacer por amigos, familiares o compañeros de trabajo muertos. Debe hacer todos los esfuerzos necesarios para que a los funerales asistan otras personas. En casos muy especiales, cuando la presencia del empleado sea necesaria, el funeral se debe organizar para bien tarde en la tarde. Nosotros le permitiremos trabajar corrido y saltar su hora de almuerzo para que pueda salir una hora antes, siempre y cuando haya cumplido su parte del trabajo.

AUSENTISMO POR SU MUERTE:
Esta será una excusa aceptable. Sin embargo, requerimos por lo menos 2 semanas de previo aviso ya que es su responsabilidad entrenar a su substituto.

USO DE LOS BAÑOS:
Se ha venido perdiendo mucho tiempo en los baños. En el futuro, utilizaremos la práctica de ir al baño en orden alfabético. Por ejemplo, todos los empleados cuyos nombres comiencen por 'A' irán de 8:00 a las 8:30; los empleados cuyos nombres comiencen por 'B' irán de 8:30 hasta 8:40; y así sucesivamente.

Si no tiene ganas de ir a la hora que le toca, será necesario a que espere al próximo día, cuando su turno llegue otra vez.
En casos de emergencias extremas, el empleado podrá cambiar su turno con el de algún otro empleado. Los supervisores de ambos empleados deberán aprobar el cambio de turno por escrito.
Además, ahora tendrán un límite de 3 minutos en los inodoros. Al final de los 3 minutos, sonará una alarma, el rollo de papel higiénico desaparecerá, la puerta del inodoro se abrirá y se le tomará una foto. Después de dos faltas, su foto será exhibida en el tablero de avisos bajo la alegoría "Transgresores Crónicos".
TIEMPO PARA ALMUERZO:
Las personas delgadas tendrán 30 minutos para su almuerzo ya que necesitan comer un poco más para poder lucir sanos. Las personas de tamaño normal tendrán 15 minutos para almuerzo para que tenga un almuerzo balanceado y así puedan mantener su figura. A los gordos se le dará 5 minutos, ya que este es el tiempo necesario para tomarse una "Slim Fast" y una pastilla de dieta.
Gracias por su lealtad a la Compañía. Nosotros estamos aquí para proveerle una experiencia laboral positiva. Por lo tanto, todas las preguntas, comentarios, preocupaciones, quejas, frustraciones, acusaciones, etc. Deberán ser dirigidas a otro sitio...

Saludos a todos, y deseándoles un buen día...

Cordialmente, SU JEFE...

PAIS IMPREVISIBLE


Nunca la imagen de Perú ha sido tan positiva en el resto del mundo. Su estabilidad institucional y su apertura económica lo han hecho especialmente atractivo para la inversión extranjera

MARIO VARGAS LLOSA
3 MAY 2015 - 00:00

Hace algunas semanas estuve en Estados Unidos en una conferencia económica que organizó el Citibank dedicada a América Latina. Había unos trescientos empresarios, banqueros y analistas que pasaron revista a lo largo de un par de días al estado de la región. No creo exagerar si digo que la impresión general de los asistentes sobre la situación del Perú no podía ser más positiva. Sin excepciones, reconocían que, desde la caída de la dictadura de Fujimori, el año 2000, la democracia había funcionado y que, durante los Gobiernos de Valentín Paniagua, Alan García, Alejandro Toledo y el actual de Ollanta Humala, las instituciones operaban sin mayores trabas, la economía había crecido por encima del promedio latinoamericano, la reducción de la extrema pobreza era notable, así como el crecimiento de las clases medias. Y que, dada su estabilidad institucional y su apertura económica, el Perú era uno de los países más atractivos para la inversión extranjera. No es ésta la única ocasión en que oigo cosas parecidas. La verdad es que nunca, desde que tengo memoria, la imagen de mi país ha sido tan positiva en el resto del mundo.

Y, sin embargo, quien vive en el Perú, donde acabo de pasar una temporada, puede tener una impresión muy diferente: la de un país exasperado, al borde de la catástrofe por la ferocidad fratricida de las luchas políticas, y al que las huelgas antimineras, en Cajamarca y Arequipa sobre todo, la corrupción que se encarniza en las regiones por culpa de las mafias locales y el narcotráfico y la agitación social están haciendo retroceder y acercarse de nuevo al abismo, es decir, a la barbarie del subdesarrollo e, incluso, del quiebre constitucional.
¿Cómo explicar semejante incongruencia entre la imagen externa y la interna del país? Por la falta de perspectiva, la concentración fanática en la rama nubla la visión del bosque. Es, probablemente, el defecto mayor de la prensa en el Perú —escrita, radial y televisiva—, controlada en un 80% por un solo grupo económico, que, como está en su inmensa mayoría en la oposición al Gobierno, propaga una visión apocalíptica de una problemática social y política que, hechas las sumas y las restas, es bastante menos grave que la de la mayoría de los países del resto del continente. Y, por otra parte, olvida y trata incluso de quebrantar la más alta conquista que ha alcanzado el Perú actual en toda su historia: un amplio consenso nacional a favor de la democracia política y la economía de mercado. Sin este acuerdo nacional, del que, con la excepción de grupúsculos insignificantes, participan tanto la derecha como la izquierda, jamás hubiera progresado el Perú tanto como lo ha hecho en los últimos 15 años.

A fines del mes de marzo la situación se agravó de tal manera que cualquier catástrofe hubiera podido ocurrir. El Parlamento censuró a la primera ministra, Ana Jara, en una sesión que seguí en parte en la televisión, abrumado por los niveles de ignorancia y demagogia a que podían llegar algunos de nuestros legisladores. El presidente Humala nombró el 2 de abril un nuevo gabinete presidido por Pedro Cateriano, que había sido, por dos años y ocho meses, su antiguo ministro de Defensa. Casi todo el mundo vio en este nombramiento una provocación del mandatario, a fin de producir una nueva censura, lo que le permitiría constitucionalmente cerrar el Congreso y convocar nuevas elecciones parlamentarias. Cateriano ha sido, a lo largo de toda su gestión ministerial, un crítico implacable del fujimorismo y del aprismo, las dos fuerzas más hostiles al Gobierno y cuyos dirigentes —Keiko Fujimori y Alan García— son seguros candidatos presidenciales en las elecciones del próximo año.

Una insólita paz parece haberse instalado en un país que parecía al borde de un golpe de Estado

Pero nada ocurrió como estaba previsto. En vez de ser el pugnaz provocador que se esperaba, Pedro Cateriano mostró desde el primer momento una sorprendente voluntad de coexistencia y de diálogo. Y explicó: “Voy a tener que cambiar. Como presidente del Consejo de Ministros, mis opiniones políticas personales tendrán que ser, en muchos casos, reemplazadas por el criterio del Gobierno”. Visitó a todos los líderes políticos, sobre todo a los de la oposición, les explicó sus planes, escuchó sus críticas y hasta se fotografió dando la mano a sus archirrivales Keiko Fujimori y Alan García. El resultado es que, después de casi 10 horas de debate, el nuevo gabinete presidido por Cateriano fue aprobado por 73 congresistas, con la abstención de 39 y el rechazo de 10. Y, lo más notable, una insólita paz y clima de convivencia parece haberse instalado de pronto en un país que hace muy poco parecía al borde de un golpe de Estado o una guerra civil.

En buena hora, desde luego, y ojalá que esta civilizada tregua dure, pueda el Gobierno gobernar en paz en su último año y haya una campaña electoral y unas elecciones libres y genuinas que no destruyan sino consoliden este proceso que desde hace 15 años ha traído un progreso sin precedentes en nuestra historia.

Hay que felicitar al presidente Humala por su audaz apuesta de haber elegido a Pedro Cateriano como su nuevo primer ministro, pese a su fama de peleón y arrebatado. Supo ver en él, por debajo de las apariencias pendencieras, a un político fuera de serie en la escena peruana. Yo lo conozco bien, desde hace muchos años. Pero es completamente falso, como se ha dicho, que yo hubiera intervenido para nada en sus nombramientos. Jamás le he pedido —ni le pediré— favor alguno al presidente Humala, a quien, pese al apoyo que le he brindado, también he criticado cuando lo he creído justo. (Por ejemplo, por no haber recibido ni apoyado públicamente a la oposición democrática venezolana que resiste heroicamente los zarpazos dictatoriales del inefable y despreciable Maduro). Y tampoco se los pediré, claro a está, al nuevo primer ministro, precisamente porque es un viejo amigo.

Hay que felicitar a Humala por elegir a Pedro Cateriano como su nuevo primer ministro

La primera vez que lo vi, durante la campaña electoral en la que fui candidato, Cateriano arengaba al vacío en la Plaza de Tacna, donde habíamos convocado un mitin al que asistieron apenas cuatro gatos. Lo hacía con una convicción insólita y sin importarle para nada el ridículo. Expresaba ideas en vez de lugares comunes o improperios y era un hombre culto y decente, y honrado hasta el tuétano de sus huesos. No sólo incapaz de perpetrar uno de esos tráficos o acomodos de sinvergüenzas que son tan frecuentes entre las gentes de poder, sino, también, de tolerarlos a su alrededor. No tengo la más mínima duda de que, con él al frente del Consejo de Ministros, la lucha contra la corrupción —una de las plagas que asola toda Latinoamérica— tomará nuevos bríos.

A lo largo de casi toda mi vida he sido bastante pesimista sobre el futuro del Perú. Quizás contribuyó a ello el haber pasado mi niñez y mi juventud en un país envilecido por una dictadura militar, la de Odría, que prostituyó todas las instituciones —entre ellas la universidad donde estudié— y, luego, haber visto cómo se frustraban entre nosotros todos los intentos democráticos, destruidos por unos partidos políticos ineptos que preferían destrozarse entre sí a hacer funcionar la democracia, aunque ello acarreara una y otra vez el siniestro retorno de la dictadura. Desde el año 2000, con la caída de Fujimori y Montesinos —ladronzuelos y asesinos que batieron todos los récords de criminalidad establecidos por los dictadores peruanos—, de pronto, empezaron a pasar cosas en mi país que me inyectaron la esperanza. Desde hace tres lustros, con algunos tropezones e interrupciones, ella se ha mantenido. En estos días, aletea de nuevo, viva todavía, pero como un candil en el viento, y siempre con el sobresalto de que surja un golpe de viento que la apague